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Martes, 4 de Marzo de 2008

El SPD de Hesse se decide a pactar con La Izquierda de Lafontaine

La decisión podría crear divisiones internas dentro de los socialdemócratas

GUILLEM SANS MORA ·04/03/2008 - 18:11h

La socialdemócrata alemana Andrea Ypsilanti decidió ayer ir a por todas y presentarse a la elección de la jefatura de gobierno del land de Hesse, donde quedó empatada con el primer ministro en funciones, el democristiano Roland Koch. "Al final, quizá haya una promesa que no podré cumplir", declaró ayer en Wiesbaden la candidata del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD).

Ypsilanti había asegurado en campaña que jamás cooperaría con La Izquierda, de Oskar Lafontaine, el ex presidente desertor del SPD, convertido ahora en bestia negra de los socialdemócratas por aliarse con los poscomunistas del este alemán en un nuevo partido que está entrando en todos los Parlamentos regionales cada vez que hay elecciones.

La Unión Demócrata Cristiana (CDU) de la canciller Angela Merkel reaccionó con ira al anuncio de Ypsilanti. "La ruptura de palabra tiene ahora un nombre, y ese nombre es Ypsilanti", declaró en Berlín el secretario general democristiano, Ronald Pofalla. Advirtió además a Ypsilanti de que no las tiene todas consigo para ser elegida. Y no le falta razón. Hay diputados del propio SPD que podrían negarle el voto a la candidata porque rechazan colaborar con La Izquierda.

Ypsilanti pretende gobernar en minoría con Los Verdes y con el apoyo externo de La Izquierda. Si algunos compañeros la traicionan y no logra ser elegida el 5 de abril en Hesse, Ypsilanti será el final de su carrera. Pero no sólo ella. Eso supondría una debacle sobre todo para el presidente federal del SPD, Kurt Beck, quien dio permiso a sus ejecutivas regionales para decidir si colaboran o no con La Izquierda.

Desde que hizo pública esa autorización, Beck no sólo está de baja indefinida por gripe, sino que un sector de su partido empieza a cuestionar abiertamente que sea el candidato adecuado para retar a Merkel en las elecciones federales de 2009. Peter Struck, jefe del grupo socialdemócrata en el Bundestag (Parlamento Federal), intentó ayer calmar los ánimos y subrayó en el diario Bild que Beck sigue siendo el primer aspirante a enfrentarse a Merkel: "Eso no cambia. Lo decidirá a fin de año".

Tras la negativa del partido liberal FDP a coaligarse con ella, a Ypsilanti no le quedaba otra que coquetear con La Izquierda para evitar una gran coalición de SPD y CDU con el democristiano Koch como primer ministro. Éste reclama seguir en su sillón porque su partido empató en escaños pero obtuvo un puñado de votos más. Koch gobernaba con mayoría absoluta en Hesse y bajó más de 13 puntos por el rechazo que suscitó su campaña xenófoba y su propuesta de enviar niños a la cárcel para reducir la criminalidad juvenil.