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Martes, 4 de Marzo de 2008

Ecuador y Venezuela rompen relaciones diplomáticas con Colombia

La Organización de Estados Americanos (OEA) convoca una sesión extraordinaria para acallar los tambores de guerra. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, advirte de que el conflicto es un problema regional".

PÚBLICO.ES ·04/03/2008 - 07:40h

El presidente de Ecuador, Rafael Correa. EFE

La crisis diplomática que enfrenta a Colombia con Ecuador y Venezuela se agudizó hoy con la ruptura de las relaciones diplomáticas con Quito y la expulsión del embajador colombiano en Caracas, mientras la OEA convocó a un Consejo Extraordinario mañana para acallar los tambores de guerra.

El Gobierno de Ecuador comunicó al de Colombia la ruptura de sus relaciones diplomáticas por la "evidente violación de la soberanía nacional y de la integridad territorial" de ese país, informó la Cancillería en Quito.

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, ha advertido de que el conflicto desatado por la incursión militar colombiana a territorio ecuatoriano en un ataque contra las FARC no es un "problema bilateral, es un problema regional" y "muy grave para América Latina". 

Correa fue entrevistado esta noche por la cadena Televisa, a la que dijo que si "se sienta este precedente" habrá "en América Latina otro Medio Oriente".

Entretanto, el ministro de Relaciones Exteriores venezolano, Nicolás Maduro, anunció que se decidió expulsar al embajador de Colombia, Fernando Marín, y a todo el personal de esa legación diplomática en Caracas.

"No podemos ser pusilánimes, ambiguos ni cobardes cuando a un hermano se le agrede. Es justo decir a los cuatro vientos que uno se siente satisfecho porque también con esto estamos defendiendo a Ecuador", indicó al señalar que el ataque fue "coordinado" en la base militar que EEUU tiene en la ciudad ecuatoriana de Manta.

La ruptura de las relaciones con Colombia por parte de dos de sus vecinos, tema que será analizado por la OEA, se debe a la operación militar efectuada el pasado sábado por tropas colombianas en suelo ecuatoriano, en la que murieron 21 rebeldes, entre ellos el portavoz y "número dos" de las FARC, "Raúl Reyes".

Sesión extraordinaria de la OEA 

La sesión extraordinaria del Consejo Permanente, en el que están representados los 34 países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA), fue convocada después de que el presidente de Ecuador, Rafael Correa, pidiera la intervención del organismo, así como de la Comunidad Andina (CAN) y del Mercosur (Mercado Común del Sur).

Correa quiere que esas instancias evalúen lo que considera una "masacre" en su territorio, tesis apoyada por su colega venezolano, Hugo Chávez, al que visitará el miércoles en Caracas, después de reunirse mañana en Lima con el mandatario peruano, Alan García, en una gira que también lo llevará a Brasil, Panamá y República Dominicana para explicar las causas de la crisis con Colombia.

Al igual que Chávez, que el domingo ordenó el envío de diez batallones a la frontera con Colombia para evitar que tropas de este país intenten una operación similar a la de Ecuador, Correa decidió militarizar su zona limítrofe y hoy empezó el movimiento de soldados en la ciudad de Nueva Loja, capital de la provincia de Sucumbíos.

Correa, que definió el ataque a las FARC como la "peor agresión que ha sufrido Ecuador por parte de Colombia" a su soberanía e integridad territorial, encabezó hoy una larga reunión del Consejo de Seguridad Nacional para analizar la crisis.

Tras ese encuentro, el ministro de Defensa, Wellington Sandoval, dijo que solicitó a la canciller ecuatoriana, María Isabel Salvador, la cancelación de la Comisión Binacional de Frontera (Combifron), un ente militar de resolución bilateral de conflictos.

De concretarse esa medida, se suma a la ruptura de relaciones, la retirada del embajador de Ecuador en Bogotá, Francisco Suéscum, y a la expulsión del jefe de la misión diplomática de Colombia en Quito, Carlos Holguín, ordenadas el fin de semana por Correa.

Negociaciones frustradas 

El mandatario ecuatoriano señaló esta noche en una cadena de televisión que el operativo militar en su país frustró las negociaciones para liberar a doce rehenes de las FARC, entre ellos la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt.

Bogotá respondió en un comunicado que, según los elementos incautados en la operación, no descarta que el Ejecutivo de Quito y las FARC gestionaban un "acuerdo con fines políticos", que podía incluir el "tráfico de secuestrados", nombramiento de comandantes militares en la zona y actividades proselitistas en Ecuador.

Colombia pasó hoy a la ofensiva en el campo diplomático y, tras garantizar que no movilizará tropas a sus fronteras con Ecuador y Venezuela, dijo que denunciará ante la ONU y la OEA presuntos "acuerdos" entre los Gobiernos de Ecuador y Venezuela y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

"Seguiremos con la misma prudencia (...) y en ese sentido quiero dar tranquilidad al pueblo colombiano de que nuestra posición es de total calma y tranquilidad y no vamos a reaccionar a esos anuncios (de Chávez y Correa sobre movilización de tropas)", manifestó el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos.

En un comunicado, el Gobierno del presidente colombiano, Álvaro Uribe, expresó, además, "su preocupación" porque se haya violado la normativa internacional "en su prohibición a los países de albergar terroristas".

Los presuntos contactos con las FARC fueron descubiertos en archivos guardados en tres computadores de "Reyes" que fueron decomisados por las tropas colombianas.

Naranjo reveló que en comunicaciones enviadas por "Reyes" a otros jefes de las FARC se habla de reuniones del rebelde con el ministro de Seguridad ecuatoriano, Gustavo Larrea, en las que se trataron supuestos "compromisos" del Gobierno de Correa con esa guerrilla.

Señaló que Colombia pedirá a la OEA que investigue una presunta donación de 300 millones de dólares y de una dotación de armas del Gobierno venezolano a las FARC, lo que Caracas calificó como una "fábrica de mentiras" que cae en el "extremo del ridículo".