Archivo de Público
Lunes, 3 de Marzo de 2008

Una esperanza para el conejo

Investigadores españoles prueban una vacuna contra la mixomatosis y la enfermedad vírica hemorrágica

MARÍA GARCÍA DE LA FUENTE ·03/03/2008 - 21:01h

. - Ejemplar de conejo de monte (‘Oryctolagus cuniculus’).

El conejo es el animal más emblemático de la fauna ibérica. España ha sido desde la Antigüedad un país de conejos -Hispania, nombre de origen fenicio, significa tierra de conejos-. Este mamífero de mediano tamaño es esencial en la cadena trófica; es la base de la alimentación de más de 40 especies, entre ellas lince ibérico, jabalí, erizo, lagarto ocelado y aves rapaces tan singulares como las águilas imperial ibérica, real y perdicera, el búho real o el buitre negro. Pero la bonanza del conejo duró sólo hasta principios del siglo XX, cuando se inició su declive.

En 1952, el médico francés Armand Delille, ante una plaga de conejos en su finca, decidió inocularse el virus de la mixomatosis con tanto éxito que logró acabar no sólo con los conejos de sus tierras, sino también con buena parte de los de la Península Ibérica, al trasmitirse el virus de unos ejemplares a otros por medio de mosquitos y pulgas. En España, entró en 1953 y en algunas regiones murió entre el 95% y el 100% de los conejos.

A finales de la década de los ochenta, apareció otra epidemia de origen humano: la enfermedad vírica hemorrágica. Ambas enfermedades perviven hoy y tienen en el conejo silvestre a su principal víctima. La mixomatosis afecta en los meses de verano y la vírica hemorrágica, en invierno. En el caso de conejos con enfermedad vírica hemorrágica, el 95% muere en 48 a 72 horas, mientras que los que padecen mixomatosis normalmente no mueren de la enfermedad, sino de debilidad (en unos 15 días) o porque son presas fáciles.

El Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria trabaja desde hace 10 años en una vacuna mixta para acabar con ambas enfermedades. En León, el Laboratorio Syva, con el apoyo de la Federación de Caza y la Fundación Biodiversidad, ha desarrollado, a partir de esas investigaciones, una vacuna que, a falta de las últimas pruebas de campo, ha demostrado su eficacia. "La vacuna está elaborada a partir del virus de mixomatosis y se introdujo el gen de una proteína de la enfermedad vírica hemorrágica, obteniendo un virus recombinante", explica Luis Ignacio Pérez-Ordoyo, del Laboratorio Syva.

La vacuna se coloca en la piel del animal y se trasmite a otros por contacto. No hay trasmisión directa en hembras preñadas. Una vez que los organismos reguladores de medicamentos de España y Europa den su aprobación, la vacuna se podría aplicar en conejos de monte.

La vacunación de animales silvestres es compleja, ya que primero hay que capturarlos en sus madrigueras e inocularles la dosis con rapidez porque los conejos son muy nerviosos, explica Pérez-Ordoyo. Los ejemplares inoculados actuarían como trasmisores de la vacuna. Por muchas veces que se trasmita de uno a otro, asegura el experto, el virus no se altera genéticamente ni reduce su eficacia.

La vacuna es segura tanto en conejos como en sus depredadores; en casos de sobredosis, los conejos no sufren afección y cuando un depredador se come a un conejo vacunado, no se ve alterado, añade el investigador. Incluso, a algunos en los que se han hecho pruebas, como el lince boreal, les baja el colesterol, bromea. "Los conejos vacunados están protegidos contra los virus al 100% durante un año", concluye Pérez-Ordoyo.

La aprobación de la vacuna sería una solución al declive del conejo en España, pero no la única. El experto dice que es necesario mejorar los hábitats, para que pueda hacer madrigueras y alimentarse, así como practicar las repoblaciones con conejos de cada zona, no trasladados.

La dieta de linces y águilas imperiales, en peligro
Hace un millón de años, cuando los hielos se retiraron de la Península Ibérica, muchos animales emigraron hacia el norte, pero dos especies emblemáticas se quedaron: el lince y el águila imperial. Su motivación fue la abundancia de conejo, apunta Germán Alonso, de la Fundación Biodiversidad.

Desde la entrada de la mixomatosis en España, los linces se han reducido en un 80%. Si la vacuna es aprobada y tiene éxito, las poblaciones de conejo podrían recuperarse, ya que su capacidad reproductora es muy elevada, con hasta 11 partos al año y una media de tres a nueve crías.