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Domingo, 2 de Marzo de 2008

Clinton y McCain hacen pinza contra Obama

La guerra de Irak se convierte en un arma arrojadiza para descalificar al rival

ISABEL PIQUER ·02/03/2008 - 18:19h

El teléfono rojo suena en Texas. Imágenes de inminente apocalipsis han irrumpido en las estepas desérticas del estado. Tan lejos del mundo y tan cerca del desastre. En los últimos días de la agotadora campaña que enfrenta a Hillary Clinton y Barak Obama, las guerras de Irak y Afganistán se han convertido en un arma arrojadiza para descalificar al rival y cuestionar su capacidad de liderazgo en tiempos de incertidumbre.

La guerra siempre ha sido el flanco más débil de los demócratas, más aún frente a un héroe condecorado, John McCain, el candidato republicano, más aún, cuando ninguno de los dos contendientes ha tenido experiencia militar. McCain lanzó la primera andanada al explotar el lapsus de Obama, durante el último debate televisivo, sobre la "posible" presencia de Al Qaeda en Irak. "Tengo noticias: Al Qaeda ya está en Irak y no permitiré que nos rendamos", ha repetido el candidato conservador desde entonces en cada uno de sus mítines.

Clinton retomó el ataque lanzando un anuncio apocalíptico. "Son las tres de la mañana y sus hijos están seguros y dormidos". Suena un teléfono y en la imagen siguiente aparece la candidata, gesto severo y gafas de leer, dispuesta a tomar las riendas del país en momentos de crisis. "Su voto decidirá quién contesta esta llamada".

Obama respondió enseguida con un anuncio similar y una conclusión diferente. "No creo que estas campañas funcionen", dijo el candidato. "Ya tuvimos un momento teléfono rojo. Ocurrió con la decisión de invadir Irak, y la senadora Clinton, el presidente Bush y el senador McCain dieron la respuesta errónea".

El precedente más famoso de este tipo de táctica se remonta a 1964 cuando el entonces presidente Lyndon Johnson usó la imagen de una niña desojando una margarita, cifras que se convertían en la cuenta atrás de un lanzamiento nuclear, para descalificar a su entonces rival Barry Goldwater. El anuncio sólo se emitió una vez por la polémica que despertó.

La guerra también es un factor importante para los latinos, una cuarta parte del electorado demócrata que votará en las primarias de mañana en Texas. "Más del 75% está en contra. Tienen familiares desplegados en Irak. Muchos prefieren a Obama porque ha dicho que se retirará más rápido", dice Lydia Camarillo, del South West Voters Registration and Education Fund, una organización de San Antonio que se ocupa de motivar al electorado hispano.

"Los militares escucharán a Clinton porque ya se ha ocupado de estos temas en el ejército", dice Román Peña, un veterano de Corea que estuvo esperando a la candidata durante más de dos horas en un mitin en el centro de la ciudad. "Además, su marido fue presidente, es una mujer de fuerza".

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