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Domingo, 2 de Marzo de 2008

Ocho muertos en enfrentamientos en la capital de Armenia

EFE ·02/03/2008 - 10:02h

EFE - Simpatizantes de la oposición armenia pasan junto a un trolebús dañado en los enfrentamientos ocurridos ayer en Ereván.

Siete manifestantes y un soldado murieron ayer en los enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y seguidores de la oposición en la capital armenia, donde el presidente del país, Robert Kocharián, decretó el estado de excepción, informó hoy el Ministerio de Sanidad de este país transcaucásico.

En total, en los disturbios resultaron heridas 131 personas, 72 efectivos de las tropas del Ministerio del Interior y la Policía y 59 manifestantes, precisó en rueda de prensa la portavoz de la cartera de Sanidad, Ruslana Guevorkián.

"De los heridos murieron ocho personas, una de ellas era militar", agregó.

Guevorkián indicó que 16 de los 72 uniformados presentan heridas de bala, así como 18 de los 59 civiles hospitalizados.

Esta mañana, la Policía de Armenia había emitido un comunicado en el que hablaba de ocho muertos y señalaba que no se habían producido víctimas mortales entre los miembros de los cuerpos de seguridad.

La Policía denunció que los seguidores del ex presidente Levón Ter-Petrosián, que se manifestaban en Ereván desde hace más de diez días, emplearon bombas caseras y granadas de mano contra las tropas y los destacamentos antidisturbios.

Los desórdenes en Ereván estallaron en la mañana local de ayer, después de que la Policía disolviera violentamente la concentración que la oposición mantenía de forma interrumpida en la plaza de la Ópera desde el pasado 19 de febrero, cuando se anunciaron los resultados oficiales de las últimas elecciones presidenciales.

Anoche, Kocharián decretó el estado de excepción en la capital del país para poner fin a los desórdenes en la ciudad, medida extraordinaria que fue ratificada esta madrugada por el Parlamento de la república.

A primeras horas de la mañana, la situación en la ciudad estaba bajo control y prácticamente todos los manifestantes se habían retirado de la plaza del Ayuntamiento, mientras el centro de la capital continúa acordonado por tropas regulares y policías antidisturbios.

En las inmediaciones de la Alcaldía podía verse una veintena de coches privados y de la Policía y varios autobuses y trolebuses calcinados, así como numerosos comercios saqueados.

Las calles estaban repletas de cristales, botellas con material inflamable, barras de metal y baldosines que los manifestantes arrancaron de las aceras para lanzarlos contra las fuerzas de seguridad.

En tanto, en la plaza de la República, ante la sede del Gobierno y el Ministerio de Asuntos Exteriores, así como frente al Palacio presidencial podían verse carros blindados.

Mientras, el presidente visitó esta mañana el hospital donde se encuentran ingresados los soldados y policías heridos durante los disturbios.

Anoche, Ter-Petrosián hizo un llamamiento a sus seguidores para que abandonaran el lugar de las protestas y regresaran a casa, aunque varios centenares de manifestantes siguieron en la calles.

Según la Policía, en los disturbios participaron cerca de 7.000 personas.

Entre tanto, quince opositores fueron detenidos por enfrentarse con violencia a las fuerzas de seguridad y hacer llamamientos para que no se respete el estado de excepción, informó un portavoz de la Fiscalía.

El estado de excepción, que regirá por un plazo de 20 días, prohíbe celebrar mítines, manifestaciones y huelgas, pero no incluye el toque de queda.

En caso de necesidad, las fuerzas del orden podrán limitar el tráfico y llevar a cabo registros.

La medida impone, además, ciertos límites al trabajo de los medios de comunicación y de los partidos y fuerzas políticas cuya actividad pudiera entorpecer la solución del conflicto que ha llevado al estado de excepción.

En tanto, el Ministerio de Asuntos Exteriores armenio informó de la suspensión de la visita oficial del secretario de Estado del Vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, debido a la situación interna del país.

La oposición no reconoce los resultados de los comicios presidenciales del 19 de febrero, en los que, según los datos oficiales, fue elegido el primer ministro Serge Sarkisián con el 52,82 por ciento de los votos.