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Domingo, 2 de Marzo de 2008

Nuevo ataque suicida en el conflictivo del noroeste de Pakistán deja 40 muertos

EFE ·02/03/2008 - 10:08h

EFE - Una de las víctimas del atentado suicida perpetrado el viernes en el conflictivo valle de Swat, en la Provincia de la Frontera del Noroeste de Pakistán (NWFP), recibe tratamiento médico en el hospital local de Peshawar (Pakistán), ayer 1 de marzo.

Al menos 40 personas murieron hoy y 35 resultaron heridas en un nuevo ataque suicida perpetrado durante la reunión de una "jirga" (asamblea) en el noroeste de Pakistán, donde la violencia se ha recrudecido en los últimos días.

Según líderes tribales de la localidad de Zarghon Khel, donde tenía lugar el encuentro, el terrorista irrumpió en la reunión e hizo estallar la carga explosiva que portaba al término de la misma.

El consejo tribal trataba entre otros asuntos la restauración de la paz en esta conflictiva zona, según la agencia estatal APP.

El atentado tuvo lugar en la región de Darra Adamkhel, situada en la Provincia de la Frontera del Noroeste (NWFP), limítrofe con Afganistán.

Los heridos ya han sido trasladados a los hospitales más cercanos y se han extremado las medidas de seguridad en Darra Adamkhel, que pertenece al volátil distrito de Kohat.

Muchos de ellos están en estado crítico, mientras que el principal hospital de Kohat está pidiendo donaciones de sangre a los locales.

Según el canal privado "Geo TV", el consejo tribal había decidido hacer pagar multas y quemar las casas de todos los lugareños que dieran refugio a insurgentes islámicos que actúan en la zona.

Los cientos de miembros de la "jirga" que asistían a la reunión pertenecían a cinco tribus distintas.

Es común en las áreas limítrofes con Afganistán que los insurgentes se alojen incluso en residencias de jefes tribales para no ser encontrados por las tropas paquistaníes.

En la NWFP, los combates entre el Ejército y los talibanes son constantes, en especial en el cinturón tribal y en el volátil valle norteño de Swat.

También hoy, una bomba acabó con la vida de cinco refugiados afganos en una localidad de la provincia suroccidental de Balochistán situada cerca de la NWFP.

Según APP, la explosión tuvo lugar cerca de Qilla Saifullah, en un comercio de tubos de gas.

El Gobierno paquistaní decidió el año pasado expulsar a miles de refugiados afganos que se aglomeran en la lábil frontera entre ambos países.

El atentado de hoy llega dos días después de que al menos 46 personas murieran en otro ataque suicida en Swat, el más sangriento desde la celebración de los comicios legislativos paquistaníes del 18 de febrero.

Según un comunicado militar, las autoridades levantaron hoy el toque de queda sobre los distritos del valle.

Y ayer, un agente murió y 20 personas resultaron heridas en un ataque suicida en el cinturón tribal paquistaní.

El Ejército inició en octubre pasado operaciones en estas dos zonas contra miles de integristas armados que se levantaron en armas contra el régimen del presidente Pervez Musharraf.

Los enfrentamientos y los atentados contra fuerzas de seguridad paquistaníes y mítines electorales se incrementaron durante el pasado mes de enero, en especial en el cinturón tribal.

Tras la relativa calma que siguió a la celebración de los comicios del 18 de febrero, la violencia se ha recrudecido de nuevo en esta provincia fronteriza con Afganistán donde predomina la etnia pastún, la misma de los talibanes.