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Sábado, 1 de Marzo de 2008

El presidente de Armenia anuncia que recurrirá al Ejército para imponer el orden

EFE ·01/03/2008 - 10:21h

EFE - El presidente armenio, Robert Kocharian.

El presidente de Armenia, Robet Kocharián, anunció hoy que recurrirá a unidades de las Fuerzas Armadas para restablecer el orden en la capital, Ereván, donde poco antes había decretado el estado de emergencia.

"Nos vemos obligados a ello después de que entre la multitud sonaron disparos contra la policía desarmada", declaró Kocharián antes de afirmar que ocho agentes han recibido heridas de bala en los enfrentamientos con manifestantes de la oposición.

Fuentes diplomáticas occidentales que presenciaron los enfrentamientos desde las ventanas de sus embajadas, contactadas telefónicamente por Efe, dijeron que la decisión de recurrir al Ejército "era de esperar, pues la policía no estaba dispuesta a jugarse el pellejo".

Entre tanto, los manifestantes siguen controlando varios puntos de la ciudad donde se han hecho fuertes tras los violentos enfrentamientos mantenidos con la policía a lo largo del día de hoy.

Las fuerzas del orden cercaron las zonas de concentración, pero siempre a una distancia prudente de los manifestantes opositores.

Fuentes médicas, que pidieron no ser identificadas, dijeron a Efe que al menos una persona murió en los enfrentamientos y que dos policías y dos manifestantes tuvieron que ser hospitalizados.

Otras 38 personas, entre policías y manifestantes, resultaron heridas en los enfrentamientos registrados por la mañana, según las mismas fuentes.

Los desórdenes en Ereván estallaron después de que la policía disolviera violentamente el mitin que la oposición celebraba de forma interrumpida en la plaza de la Opera desde el 19 de febrero, cuando se anunciaron los resultados oficiales de las elecciones presidenciales.

Según los datos proporcionados por las autoridades, el primer ministro, Serge Sarkisián, fue elegido presidente de Armenia con el 52,82 por ciento de los votos, seguido por Ter-Petrosián, con el 21,5 por ciento de los sufragios, y el líder del partido Orinats Ekir (País de Ley), Artur Bagdasarián, con el 17,7 por ciento.

Ter-Petrosián y Bagdasarián no reconocen los resultados de la Comisión Electoral, pero mientras el primero reclama la anulación de los comicios y la convocatoria de nuevas elecciones, el segundo se limita a demandar un nuevo recuento de votos en más de 200 de los casi 2.000 colegios electorales del país.

Por la tarde, unas 10.000 personas se congregaron frente a la Alcaldía y, según las autoridades, destrozaron la sede municipal y una oficina de telefonía móvil situadas en la plaza.

La intervención de los destacamentos antidisturbios logró dispersar a los manifestantes y despejar la zona, pero poco después los opositores arremetieron contra las fuerzas del orden con piedras, palos, barras metálicas, cócteles molotov y bengalas.

Pese al uso de gases lacrimógenos y al despliegue de agentes antidisturbios, los manifestantes consiguieron hacer retroceder a las fuerzas del orden y recuperar la plaza.

Varios vehículos policiales fueron incendiados y algunos de los opositores exhibían porras y escudos arrebatados a los agentes.

Ter-Petrosián, a quien las autoridades mantienen bloqueado en su residencia sin haber decretado oficialmente el arresto domiciliario, anunció hoy que las protestas continuarán, aunque insistió en que serán pacíficas.