Archivo de Público
Sábado, 1 de Marzo de 2008

Medvédev ganará sin salir de su despacho

El sucesor de Putin necesita una alta participación para llegar a afianzar su poder en el Kremlin

THILO SCHÄFER, enviado especial ·01/03/2008 - 20:43h

Dimitri Medvédev debe dar mucha envidia a los políticos que estos días se están peleando por el poder en España y Estados Unidos. El delfín del presidente Vladímir Putin apenas ha hecho campanña para las elecciones presidenciales que se celebran hoy en Rusia. Aún así, tiene prácticamente asegurada la victoria por amplio margen.

En vez de dar muchos mítines o discutir con sus desmoralizados rivales, Medvédev ha preferido en las últimas semanas dedicarse principalmente a sus tareas oficiales como vice primer ministro, lo cual le ha garantizado una amplia cobertura en los medios.

No ha querido participar en debates televisivos. El jueves por la noche, el líder comunista Guennadi Ziugánov y el candidato ultranacionalista Vladímir Zhirinovsky se tiraron los trastos a la cabeza en un debate a dos. A continuación se emitió un telediario casi monográfico que mostraba a Putin y Medvédev firmando contratos con Hungría o presidiendo reuniones oficiales, siempre juntos.

Desde hace semanas los dos dirigentes parecen inseparables. Putin quiere pasar su gran popularidad a su sucesor elegido y este se esfuerza en emular los gestos y la retórica del jefe. Los dos tienen los mismos asesores de imagen. Muchos rusos ya hablan de un clon. La pareja se convertirá en un fijo, si Putin cumple su plan de convertirse en primer ministro con un presidente Medvédev.

Y la similitud no se limita a la estética. "Me sentiré obligado a seguir la política que ha demostrado ser tan eficaz en los últimos ocho años: la política del presidente Putin", dijo Medvédev en uno de sus escasos actos electorales el miércoles. Subrayó que su jefe actual tendrá un papel fundamental en el futuro. "Si seguimos trabajando juntos podemos hacer cosas buenas para nuestro país", dijo.

Medvédev no sólo necesita ganar hoy, sino que debe obtener un resultado contundente con una participación alta para legitimar su posición. Según varios expertos, el Kremlin estaría satisfecho con un apoyo de cerca del 70% sobre una participación que también debería rondar esta cifra. A este efecto, las autoridades no han escatimado esfuerzos para asegurar que los rusos acudan hoy a las urnas.

A pesar de haber sido elegido personalmente por el poderoso Putin, la situación de Medvédev en las esferas del poder aún no está demasiado firme. Algunos de los clanes de los siloviki, como se llama a los dirigentes a la sombra formados por el KGB, le miran con recelos. Medvédev, un abogado de 42 años, causa sospechas por haber expresado ideas que resultan demasiado liberales para algunos sectores del poder. Estos hubieran preferido a uno de los suyos, el también vice primer ministro Serguei Ivanov, como nuevo inquilino del Kremlín.

Medvédev se ha puesto como principal reto la economía. Aunque Rusia lleva años creciendo a tasas elevadas, lo que ha mejorado las condiciones de vida de muchos ciudadanos, la tarea para el futuro líder es enorme. Todavía grandes partes del país viven en la pobreza. La inflación que ronda el 12% hace mella también en el nivel de vida de la clase media moscovita.

Putin le ha dejado el listón verbal bastante alto. "Rusia se convertirá en el mejor lugar para vivir. Esto es una prioridad nacional absoluta", dijo el todavía presidente.

Unas elecciones bajo sospecha

Gane quién gane en los comicios presidenciales de hoy –y no está aventurado suponer que será el candidato oficialista Dimitri Medvédev- el ex campeón del mundo de ajedrez, Gary Kaspárov protestará mañana contra los que considera unas elecciones fraudulentas. Su formación Otra Rusia ha convocado manifestaciones en las principales ciudades de Rusia bajo el lema "Abajo con la autocracia y la succesión". Kaspárov renunció a presentarse al Kremlín debido a las trabas que encontró su partido para formalizar la candidatura.

Ha habido numerosas críticas al proceso electoral. Los tres rivales de Medvédev se quejaron de la desproporcionado presencia del candidato oficial en los medios, cuya mayoría está en manos públicas o de empresas estatales. Según un informe que publicó el diario moscovita en inglés The Moscow Times entre el 10 de diciembre y el 26 de febrero hubo 1.832 referencias a Medvédev en la televisión nacional, frente a 533 para el ultranacionalista Vladímir Zhirinovsky, 479 para el comunista Guennadi Ziugánov y 258 para el liberal Andréi Bogdánov. La Comisión Electoral explicó estas cifras por el hecho de que Medvédev atrae más cobertura en su función de vice primer ministro.

Mientras, sólo habrá unas docenas de observadores internacionales, ya que organismos como la OSCE desistieron de mandar una misión ante las dificultades que les pusieron las autoridades rusas.