Miércoles, 10 de Octubre de 2007

Las bodas de Borja Thyssen y Gigi Sarasola centran la atención en Segovia

EFE ·10/10/2007 - 15:56h

EFE - Imagen de archivo de Borja Thyssen. EFE

Los próximos enlaces matrimoniales de Borja Thyssen con Blanca Cuesta y de Fernando "Gigi" Sarasola con Tita Astolfi centran la atención de los municipios segovianos de Cabanillas del Monte, un núcleo de Torrecaballeros, y El Espinar, respectivamente.

El jinete y empresario Fernando Sarasola, hijo de Enrique Sarasola, de 41 años, se casará el viernes, festividad del Pilar, con Tita Astolfi, una estudiante de Derecho, de 22 años, sobrina del también jinete Luis Astolfi, en una ceremonia religiosa en la iglesia de San Eutropio, en El Espinar.

David Rubio, alcalde de este municipio de 6.000 habitantes, del PSOE, es uno de los invitados al enlace, que continuará con una fiesta en las instalaciones hípicas conocidas como "Yeguada El Espinar", de 80 hectáreas, que promovió el padre del novio, el empresario guipuzcoano Enrique Sarasola.

A este complejo acudían habitualmente a descansar el ex-presidente del Gobierno Felipe González o el ex-ministro del Interior José Luis Corcuera, que algunos vecinos cuentan entre los invitados al enlace.

Sarasola vendió parte de la finca a Leopoldo Fernández Pujals, presidente de Jazztel y creador de Telepizza, que promueve la yeguada "Centurión".

Según señaló hoy a Efe, el alcalde conoció a Fernando Sarasola con motivo de la organización del LIX Campeonato Absoluto de España de Saltos, celebrado el pasado mes de junio, en este centro de alto rendimiento, una de las sedes de entrenamiento de los equipos olímpicos españoles.

Rubio añadió que mantiene una "relación cordial" con la familia Sarasola y recordó que fue con motivo del campeonato cuando "Gigi" le comentó la pedida de mano de Tita Astolfi, a quien presentó, y le expresó su deseo de casarse en El Espinar, un municipio ubicado a los pies de la sierra de Guadarrama, a unos 60 kilómetros de Madrid.

El sábado, 13 de octubre, el antiguo esquileo de Cabanillas del Monte, del siglo XVIII, albergará el banquete de la boda de Borja Thyssen, hijo de la baronesa Carmen Cervera, y Blanca Cuesta, con una lista que no sobrepasará los 120 invitados.

Algunos vecinos de este núcleo de Torrecaballeros, a unos 12 kilómetros de Segovia, han asegurado a Efe que en torno al histórico edificio se ha establecido una estricta vigilancia, durante las 24 horas del día, desde ayer, mientras que se prohibirá a los invitados acceder al banquete con teléfonos móviles.

Todo esto hace pensar al vecindario del pueblo, que apenas cuenta con 50 habitantes, que hay por el medio alguna millonaria exclusiva, incluso han visto sobrevolar estos días algún helicóptero alquilado por medios de comunicación.

La casa-esquileo de Cabanillas del Monte es la única que se conserva intacta en su estructura primitiva, de entre las muchas que hubo en el pasado en los territorios del Reino de Castilla, situadas a lo largo de las grandes cañadas reales.

El 18 septiembre de 2004, la Familia Real en pleno asistió en este mismo lugar al banquete de la boda de Beltrán Gómez Acebo de Borbón, hijo de la Infanta Doña Pilar y sobrino de los Reyes, con la modelo gallega Laura Ponte, celebrada previamente en la Colegiata del Real Sitio de La Granja.

Borja Thyssen y Blanca Cuesta llegarán casados al esquileo, ya que el obispado segoviano, del que es titular el prelado Luis Gutiérrez, recuerda que "no concede autorización para celebrar matrimonios en capillas privadas de ningún género y, por lo mismo, esta boda no se puede celebrar canónicamente en dicho lugar".

Personas próximas a la instalación no descartan que los novios puedan hacer una simulación de enlace en un oratorio, sobre la nave de esquileo, que permitía el cumplimiento del precepto de oír misa domingos y festivos, sin cesar la labor, sólo interrumpida en la consagración.

El conjunto, circundado perimetralmente por un muro de mampostería, ocupa 300 metros cuadrados, y está formado por cuatro cuerpos de edificación: casa principal, esquileo, casa de pastores y casa de guardas, adosados entre sí, que se articulan alrededor de varios patios.

La gran nave ha sido decorada por el diseñador Luis Galliusi, que también se encargó de dar un toque personal con motivo del enlace entre Beltrán Gómez Acebo y Laura Ponte.