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Sábado, 1 de Marzo de 2008

La energía obligará a la mitad del mundo a vivir en rascacielos en 2050

EFE ·01/03/2008 - 13:45h

EFE - Imagen de los dos rascacielos más altos de China, en la actualidad.

La energía, o más bien su falta, abocará a la mitad del mundo a vivir en rascacielos en 2050, porque el actual modelo "expansivo" es "absolutamente inviable" según el arquitecto español Javier Pioz, que promueve junto a Rosa Cervera las ciudades verticales que permite la arquitectura inspirada en la biología.

Este matrimonio, de ideas y de libro de familia, lleva casi 25 años investigando cómo construye la naturaleza, las pautas que siguen los seres vivos para sobrevivir, es decir, lo que se conoce como arquitectura biónica.

"La naturaleza no construye con pilares y vigas. El pico del albatros es una desalinizadora, el calamar lleva motor de reacción, la savia de los árboles es una completa red de ascensores...", detalla Pioz en una entrevista con EFE.

Su mujer y él, que tienen estudio en Madrid, China, India, Argentina y Emiratos Árabes -"para poder trabajar las 24 horas"- comenzaron a investigar en 1984 en Estados Unidos sobre un modelo que permita no gastar un ápice más de energía de la estrictamente necesaria reuniendo en altura todo lo que hace falta para vivir, divertirse y trabajar y, de paso, buscar la belleza.

"¿Es ir contra la naturaleza vivir en un rascacielos?. Lo ideal es vivir en una casita mirando al mar pero no es viable para toda la humanidad. Necesitaríamos varios planetas y fuentes energéticas inagotables. Para 2050 seremos 12.000 millones de personas y la mitad tendrá que vivir en ellos porque no hay otro remedio", vaticina.

Hay un dato "demoledor", afirma, y es que un europeo medio "gasta" tres años de su vida en aparcar y en ir al trabajo cada día tanta energía como la que gasta su casa: "eso no es calidad de vida, por eso el proyecto despierta tanta fascinación, por su aplastante lógica urbana".

Con esa idea clara, empezaron hace 14 años sus investigaciones sobre si es posible superar la barrera física de los 500 metros de altura y vieron que sí, que con una estructura de sujección que se asemeja a la rueda de una bicicleta tumbada, de cuyo eje saldría el edificio, sí es viable.

En 1997 les invitaron a exponer sus investigaciones en un congreso internacional de ingeniería biónica en Londres "y ahí empezó su difusión mediática".

Tres años después, cuando comenzaban con los planos de la embajada de China de Madrid, aún en construcción, el que ahora es alcalde de Shangai se interesó por el proyecto, pero poco después ocurrió lo de las Torres Gemelas en Nueva York "y se paralizó todo" excepto el interés de los medios.

En 2006 se empieza a fraguar el Año de España en China y les invitan a participar con su idea de ciudad vertical en dos exposiciones y ese mismo año un grupo financiero de Hong Kong se ofrece a financiar los más de 12.000 millones de dólares que costaría levantar esta ciudad vertical de 1.000 metros de anchura por 1.228 metros de altura.

La mitad del rascacielos serían hoteles, donde cabrían cada día 50.000 personas, "lo que a una media de 200 euros la noche 365 días noche genera un volumen de negocio tan importante que merece la pena", según Pioz.

"En 2050 habrá muchas ciudades verticales pero no sé si la nuestra será la primera, lo que sé es que estamos muy cerca de comenzar a construirla", pero lo cierto es que aún no se ha firmado "un sólo documento" con las autoridades chinas.

Aunque está claro que esa propuesta es "tremendamente mediática" asegura que en el apartado de "arquitectura Beckham", la que responde al encargo de un cliente de que hagan algo "nunca visto", lo más singular que están haciendo está en Shangai, donde ganaron el concurso XyXy, para hacer una villa de 1.500 metros destinada a los invitados del Gobierno chino.