Archivo de Público
Sábado, 1 de Marzo de 2008

Israel sigue ensañándose con Gaza

Mahmud Abás, presidente palestino empleó la palabra "Shoa" para referirse a la matanza del ejército israelí este sábado en Gaza. Su gabinete matiza que quiso decir desastre. Los muertos no paran de aumentar: 33 hoy

EUGENIO GARCÍA GASCÓN, corresponsal ·01/03/2008 - 11:07h

El ejército israelí intensificó ayer sus operaciones militares aéreas y terrestres en la franja de Gaza causando 50 muertos, de los que aproximadamente la mitad eran civiles, y más de 160 heridos. Los palestinos definieron la jornada como "sábado negro" y señalaron que por lo menos 22 fallecidos eran menores, incluidos niños de todas las edades, así como varias mujeres. Los servicios de socorro denunciaron que el ejército no permitía el acceso de las ambulancias a las zonas de combate, de manera que el número de víctimas puede incrementarse.

La incursión de ayer fue la más profunda desde la que se produjo en 2005, aunque hay que remontarse a 2002 para encontrar un número de víctimas más elevado en una sola jornada. Ayer participaron muy activamente los cazas F16 y los helicópteros Apache, que fueron los que causaron más bajas.

La incursión fue muy feroz pero los milicianos hicieron frente a los soldados de infantería con armas ligeras y granadas antitanque similares a las que con tanto éxito usó Hizbola durante la última guerra de Líbano.

Los combates fueron más fieros a partir de las tres de la madrugada, cuando las tropas ocuparon amplias zonas de Yabaliya y Beit Hanun. Los dos soldados muertos fueron abatidos por una granada anticarro, dijo Hamas. Otros siete soldados resultaron heridos.

Los muertos civiles se produjeron durante toda la jornada. En el campo de refugiados de Yabaliya, un niño y una niña fueron abatidos en su casa. Poco después murieron dos hermanas de 15 y 16 años. Más tarde un padre y su hijo de 19 años, abatidos en la puerta de su casa, y así sucesivamente.

Pero esto no impidió que las milicias continuaran disparando cohetes contra Israel. Unos 50 Qasam cayeron en las poblaciones del Neguev y media docena de Grad, una versión más elaborada del Katiusha, en la ciudad de Ashkelón, causando heridas leves a seis personas.

80 muertos 

Desde que se inició la última oleada de violencia, el pasado miércoles, han muerto 80 palestinos y un israelí, y ayer no se veía una salida a la crisis puesto que tanto Israel como Hamas no parecen dispuestos a ceder. Los jefes del ejército cuentan con el visto bueno de los políticos para servirse libremente de su poderosa maquinaria militar y aplastar a Hamas, pero el uso desproporcionado de la fuerza está costando muchas vidas civiles, algo que a Israel no parece importarle.

Los dirigentes hebreos han advertido sin descanso de que su respuesta a los cohetes será contundente, y así lo está siendo. El viceministro de Defensa, Matan Vilnai, incluso amenazó con un nuevo "holocausto". El propio ministerio de Defensa matizó posteriormente la expresión de Vilnai diciendo que lo que quería decir es una "catástrofe" y no un "genocidio", pero Hamas dijo no haberse sorprendido puesto que los israelíes son los "nuevos nazis".

Incluso el presidente Mahmud Abás manifestó que lo que el ejército está haciendo en Gaza es "más que un holocausto". Abás deliberaba anoche con sus asesores en Ramala para decidir si interrumpe o no las negociaciones con Israel.

Pero haga lo que haga es irrelevante puesto que las negociaciones son simplemente una pantalla que oculta la realidad de la brutal ocupación sin que haya ninguna garantía de que vayan a conducir a ninguna parte.

También el líder de Hamas en el exilio, Jaled Mashal, utilizó la comparación de Vilnai y dijo que Israel quiere hacer chantaje al mundo a costa del holocausto que sufrieron los judíos en la Segunda Guerra Mundial, y que lo está utilizando para crear un "verdadero holocausto" en Gaza.