Miércoles, 10 de Octubre de 2007

El Real culmina el X aniversario de su reapertura con el Orfeón Donostiarra

EFE ·10/10/2007 - 14:16h

EFE - Fachada del Teatro Real y Plaza de Oriente, en una imágen de archivo tomada el 10 de octubre de 1997. EFE

Con un concierto extraordinario de la Orquesta Sinfónica de Madrid y el Orfeón Donostiarra, el Teatro Real culmina mañana las celebraciones del décimo aniversario de su reapertura, un año en el que se ha huido de solemnidades y puesto en valor el lema del coliseo: "El Real, para todos".

Un año cargado de actividades destinadas a llevar el teatro y la ópera a la calle, a través de jornadas de puertas abiertas, espectáculos al aire libre y proyecciones, y a descubrir al público, con un libro y un DVD, el trabajo de los profesionales que hay detrás del telón, según repasa con Efe su director general, Miguel Muñiz.

"Concebimos el décimo aniversario como algo continuo a lo largo de 2007, pero no queríamos hacer algo extravagante o un acto solemne, porque son diez años -no demasiado para un teatro de estas características- y óperas hacemos todos los días", comenta el director general.

Muñiz explica que el concierto extraordinario (en colaboración con la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales) surgió como un "hecho puntual", porque se dio "la coincidencia de que el Orfeón Donostiarra celebra también su 110 aniversario, y además, intervino el 11 de octubre de 1997 en la función con la que se reinauguró el coliseo".

Así, con la asistencia de la Reina, bajo la dirección musical de Jesús López Cobos y las voces solistas de la soprano Carmela Remigio, la mezzosoprano Silvia Tro Santafé, el tenor Antonino Siragusa y el bajo-barítono Marco Vinco, mañana se escucharán piezas sacras de Verdi y Rossini, como "Te deum" y "Stabat Mater".

Aunque es consciente de que los proyectos culturales precisan de mucho tiempo y de estabilidad para dar frutos, Muñiz cree que se ha "dado un paso" muy importante en la apertura de la ópera y del coliseo a nuevos públicos, dándolo a conocer a los ciudadanos, rompiendo una brecha en la imagen elitista, casi de misterio, en torno a estos muros.

En su reapertura se invirtieron 20.000 millones de las antiguas pesetas, con el objetivo de dotarlo de la maquinaria escénica más moderna, con un escenario de 1.430 metros cuadrados de superficie y un telón confeccionado en Alemania, de terciopelo rojo, con bordados en hilo de oro y más de una tonelada de peso, entre otros detalles.

Lo más emotivo de este año de celebraciones ha estado, a su juicio, "ahí donde estaba el público fuera del teatro, porque dentro ya hay un público consolidado y un reconocimiento permanente".

El director general recuerda que todas estas actividades divulgativas del género y del teatro coincidieron este año, además, con las I Jornadas Europeas de la Ópera, organizadas para conmemorar el 400 aniversario de "L'Orfeo" de Monteverdi, considerada la primera ópera moderna.

"Vamos a seguir con esta tónica", adelanta Muñiz, quien tiene previsto nuevas actividades para recordar otra efeméride significativa: el año 2008 se cumplirá el 300 aniversario del permiso municipal para construir el primer teatro de ópera en Madrid: el Teatro de Los Caños del Peral, el precursor del actual Teatro Real.