Miércoles, 10 de Octubre de 2007

Un monje birmano huido a Tailandia denuncia torturas en la prisión militar

EFE ·10/10/2007 - 13:23h

EFE - Monjes budistas durante una manifestación de protesta en Nueva Delhi. EFE

Un monje budista, uno de los cientos que la Junta Militar de Birmania (Myanmar) ha detenido en las últimas tres semanas por encabezar manifestaciones antigubernamentales, denunció interrogatorios severos y torturas en la cárcel, informó hoy al grupo "Shan Herald Agency".

"Día y noche, sacaban un monje tras de otro de las celdas para ser interrogados. Algunos regresaban con golpes en la cabeza y magulladuras en el cuerpo, otros con la espalda encorvada o cojeando", dijo el bonzo, de la etnia shan, que no quiso revelar su identidad por temor a que su familia sea represaliada en Birmania.

Los guardas les repetían continuamente que ya no eran monjes, y les obligaban a desvestirse y a ponerse ropas de civil, explicó el bonzo al "Shan Herald Agency", grupo editorial que divulga información de los shan, que viven en la región noreste de Birmania.

El religioso, que se ha refugiado en Tailandia tras ser excarcelado el pasado día 4, indicó que lo detuvieron la madrugada del 27 de septiembre junto a otros 400 monjes y que les encerraron en la prisión militar de Mingladon, en las afueras de Rangún.

En Mingladon había "al menos más de mil detenidos, incluidos 600 monjes" durante el tiempo que se pasó allí encarcelado.

Es difícil calcular el número de personas arrestadas desde el 26 de septiembre, cuando comenzó la brutal represión de las manifestaciones pacíficas, y la cifra de 2.700 detenidos que ofrece el Gobierno ha quedado obsoleta porque continúan las redadas de activistas y de monjes en los monasterios de todo el país.

Mientras se persigue a los manifestantes, la Junta Militar, que permanece atenta a lo que pueda hacer la ONU, hace gestos conciliadores a la oposición democrática, encabezada por la Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi.

Un portavoz de la Liga Nacional por la Democracia (LND), el partido de Suu Kyi, rechazó ayer iniciar el diálogo condicionado que ofrece la Junta Militar, que pide a la opositora birmana una actitud más dócil.

Birmania está gobernada por los militares desde hace 45 años y no se celebran elecciones legislativas desde 1990, cuando el partido oficial perdió estrepitosamente ante la LND.