Martes, 9 de Octubre de 2007

Un hallazgo utilizado un billón de veces al día

Josep Fontcuberta es investigador del CSIC y colaborador de Albert Fert, Premio Nobel de Física 2007

JOSEP FONTCUBERTA ·09/10/2007 - 22:17h

Albert Fert y Peter Grünberg descubrieron en 1988, de forma casi simultánea e independiente, la Magnetorresistencia Gigante (GMR).

Hallaron que el flujo de carga eléctrica (electrones) que circula por un sandwich de capas muy finas de metales magnéticos (como el hierro) y no magnéticos (como el cobre o el cromo) presentaba cambios muy grandes de su resistencia eléctrica al ser sometido a un campo magnético.

Este efecto sorprendente, que recibió el nombre de GMR, radica en una propiedad de las carga eléctricas que la electrónica convencional había olvidado, el espín, y ha abierto la puerta a una nueva electrónica: la espintrónica.

La enorme sensibilidad de este simple dispositivo a la presencia de campos magnéticos ha permitido fabricar una nueva generación de cabezales de lectura para discos duros de ordenadores.

A ello se debe la miniaturización de los discos duros que hemos observado en los últimos años. La GMR se utiliza en torno a un billón de veces al día y ha cambiado en muchos sentidos nuestras vidas