Martes, 9 de Octubre de 2007

La Liga Árabe defiende el doble culto en la Mezquita de Córdoba

Moratinos dice que es cuestión de la Iglesia y el obispado rechaza la petcición

OLIVIA CARBALLAR ·09/10/2007 - 22:12h

El ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, dijo ayer a los periodistas que no quiere ver un debate "donde no lo hay". Pero el debate existe porque los periodistas oyeron cómo el secretario general de la Liga Árabe, Amr Moussa, lo puso sobre la mesa: permitir que musulmanes y cristianos puedan rezar juntos en la Mezquita-Catedral de Córdoba, consagrada hoy al culto católico.

"Orar juntos supone la esencia de la coexistencia entre religiones y no hay ningún conflicto". Así se expresó Moussa en la conferencia de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) sobre intolerancia y discriminación hacia los musulmanes, que se celebra en Córdoba.

No son estas palabras, sin embargo, la única prueba de que el debate existe. Ya en 2004, el grupo municipal de PSOE e IU apoyó la petición realizada por la Comisión Islámica Española para que los musulmanes ocuparan una parte de la mezquita. Una propuesta que, sin ir más lejos, fue rechazada por el Papa en diciembre y que el obispado cordobés volvió a tumbar ayer.

"Nosotros lo propusimos porque pensamos que es un impulso a la Alianza de Civilizaciones [iniciativa del Gobierno de Zapatero], un buen aliciente para el diálogo interreligioso, pero tampoco vamos a hacer de ello nuestra bandera, porque es algo más bien simbólico", aseveró a Público el presidente de la Junta Islámica de España, Mansur Escudero.

Simbólico o no, el ministro de Exteriores y presidente en ejercicio de la OSCE, Miguel Ángel Moratinos, insistió en que lo importante es "buscar puentes de comunicación" y delegó la responsabilidad en la Iglesia católica: "Quien pide eso es una minoría, la mezquita ahora tiene uso católico y es la Iglesia quien debe decidir, por eso apoyamos lo que determine el obispado".

Nueva forma de racismo

En lo que todos estuvieron de acuerdo, con Moratinos a la cabeza, es que la islamofobia es "una nueva forma de racismo" que "amenaza la convivencia en nuestras sociedades" y que es necesario adoptar todas las medidas posibles para "combatir" y, sobre todo, "prevenir" este fenómeno social.

Según la directora de la Casa Árabe, Gema Martín Muñoz, "lo primero que hay que hacer" es tomar conciencia del problema, "sin ser alarmistas", y realizar una base de datos en todos los países donde se recojan los incidentes racistas. "Y en todo ello, la Alianza es un instrumento fundamental", remachó.

La Alianza de Civilizaciones

También el presidente andaluz, Manuel Chaves, que participó en la apertura de la conferencia, puso en un altar la Alianza de Civilizaciones -"es más necesaria que nunca" , aseveró- y ofreció Andalucía como "tierra siempre abierta al diálogo permanente entre cristianismo, judaísmo e islam".

El encuentro, al que asisten más de 60 países y que hasta ahora sólo había debatido el antisemitismo, será clausurado hoy por Moratinos y el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, en el Palacio de Exposiciones y Congresos de la ciudad andaluza, junto a la mezquita. El mismo lugar de donde varios agentes apartaban ayer a un grupo de mujeres rumanas a las que les pedían el pasaporte.