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Martes, 26 de Febrero de 2008

El PSOE cree que el bonobús hundió a Rajoy

Los socialistas ya daban por ganado el debate en el intermedio

PÚBLICO.ES ·26/02/2008 - 01:40h

A mitad del debate el PSOE ya cantaba victoria, aunque con moderación y sin echar las campanas al vuelo. A lo sumo, decían sus dirigentes, ganador a los puntos, aunque José Luis Rodríguez Zapatero salió al ataque desde el primer asalto.

"Rajoy ha empezado nervioso y, aunque luego se ha recuperado, ha cometido el error del debate: el que se dice amigo de los currantes no sabe lo que es un bonobús". Esta anécdota fue, para el equipo de asesoramiento del candidato socialista, la clave de lo ocurrido. Una vez más, un detalle podía marcar el juicio final.

En un análisis más detallado, miembros de ese equipo señalaron que "ha quedado demostrado que Rajoy no tiene política social ni de seguridad y que no le importan la educación ni la sanidad, sólo la inmigración y el terrorismo".

Y, a su juicio, fue precisamente en el bloque dedicado al terrorismo "en el que mejor se desenvolvió Zapatero, mientras que Rajoy volvió a ser el que ha sido durante toda la legislatura".

Horas de espera expectante

Fue la de ayer una de esas jornadas que agotan por la espera. Una "espera expectante", en palabras de un dirigente socialista.

El día arrancó para el PSOE a las 9,00. A esa hora, José Luis Rodríguez Zapatero se reunió en la sede electoral de la calle Gobelas con el equipo del que se rodeó para preparar el debate.

La sesión de trabajo se prolongó hasta las 13,30.Se repasaron fichas, datos, argumentos, contraargumentos, posibles contratiempos... Zapatero pidió que le rehicieran la ficha para uno de los bloques temáticos que no le convencía, pero quienes participaron en el ensayo general dijeron haberle encontrado "muy tranquilo".

Después de esta sesión de trabajo, comió en familia y se relajó por la tarde con un paseo por la sierra.

La estrategia de partida

Zapatero, según las fuentes consultadas por Público, acudió al debate "consciente" de que Mariano Rajoy iba a llegar muy preparado y de que, con el formato que se pactó, "muy encorsetado", no cabía esperar que su antagonista "se derrumbara".

Así pues, la previsión de partida era que el cara a cara discurriría por el cauce del cruce de argumentos y que no cabía aspirar a más que al empate o a la victoria a los puntos.

La estrategia elegida por el equipo socialista para su candidato fue la de mantenerse fiel a un estilo, que Zapatero fuera "más Zapatero que nunca", aunque, en el momento de la verdad, se mostró más agresivo de lo que es habitual en él, incluso en algún momento pareció enfadado con su antagonista.

El primer objetivo que se marcó Zapatero fue reafirmar en la intención de voto al electorado socialista y animar a los indecisos.

El segundo, arañar votos en el electorado de IU o del nacionalismo moderado.

Sin trasvase de votosEsta segunda expectativa se asentó en el análisis de que el trasvase de votos será mínimo o inexistente, pero el cara a cara de ayer habrá consolidado un escenario de bipolarización, en el que la elección se plantea exclusivamente entre Zapatero o Rajoy.

Tal grado ha alcanzado la bipolarización que ayer hasta hubo dos salas separadas para acoger a los invitados vip de los dos partidos que siguieron el debate en directo.