Martes, 9 de Octubre de 2007

Clos propone invertir para evitar nuevos apagones

Industria pretende conectar a cada abonado a dos transformadores eléctricos, y el coste, de 8.660 millones de euros, lo pagarán los usuarios

ANTONIO M. VÉLEZ ·09/10/2007 - 21:02h

El Ministerio de Industria quiere que haya dos transformadores eléctricos por abonado, para tener un plan B si uno de ellas falla y evitar colapsos como el del pasado julio en Barcelona. Lo dijo ayer el titular de esta cartera, Joan Clos, en una comparecencia en el Senado.

La medida estará contenida en el Plan de Infraestructuras del Gobierno en materia energética 2008-2016 y requerirá de “un esfuerzo” por parte de “las empresas y las familias”, según dijo ayer el ministro, por lo que no son descartables futuras subidas de la luz.

Su coste ascenderá a 8.660 millones de euros, cifra que prácticamente duplica la inversión prevista para la red de transporte en la anterior planificación (2002-2011), elaborada por el Gobierno del PP: 4.400 millones de euros.

Congelación

Clos, que ayer hizo caso omiso de las acusaciones de “electoralismo” del senador popular José Seguí por la última congelación de tarifas decretada por su Ministerio (que ha sido criticada por la Comisión Nacional de la Energía), ya ha dicho que el precio de la luz se mantendrá el año que viene en línea con el IPC.

Esta partida de dinero extra, que estará destinada a las nuevas inversiones en transporte de electricidad que ejecuta cada año Red Eléctrica de España (REE), supondrá que esta empresa reciba hasta 800-900 millones de euros anuales, frente a los 600 millones de este año.

Y obligará al Ministerio a hacer malabarismos contables para contener el déficit de tarifa: la diferencia entre lo que ingresan las eléctricas a través del recibo de la luz y lo que les cuesta generar la electricidad. En 2007, ese desajuste, que Clos pretende eliminar en tres años, alcanzará los 1.400 millones de euros, según los primeros cálculos de Industria.

REE, que está presidida por Luis Atienza y cuyo primer accionista (20%) es el Estado a través de la Sepi, ha sido declarada corresponsable, junto a Endesa, del caos eléctrico barcelonés, que dejó sin luz a más de 300.000 usuarios. Suya es la subestación de Maragall, que se incendió y agravó dramáticamente el apagón.

Otra medida anunciada ayer por Clos es la prohibición, mediante una norma técnica de próxima aparición, de que los cables de media y alta tensión sobrevuelen subestaciones a cielo abierto, como la de Collblanc (Barcelona).

Un cable de Endesa, en deficiente estado de mantenimiento, cayó sobre esa instalación y desencadenó el apagón de julio. Según Clos, actualmente hay 51 subestaciones en España con cruzamiento de líneas. 49 de esos cables pertenecen a Endesa.