Martes, 9 de Octubre de 2007

Moratinos alerta de una nueva forma de racismo contra musulmanes y pide tomar medidas

EFE ·09/10/2007 - 22:52h

EFE - El secretario general de la Liga Árabe, Amr Moussa (d), el Alto Representante para la Alianza de Civilizaciones, Jorge Sampaio (2i), el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos (3d), el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves (3i), y la alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar, hoy en Córdoba. EFE

El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, alertó hoy sobre la nueva forma de racismo que representa la islamofobia y emplazó a la comunidad internacional a adoptar medidas para prevenir este fenómeno.

Moratinos lanzó este mensaje en la inauguración de la Conferencia sobre intolerancia y discriminación hacia los musulmanes que se celebra en Córdoba auspiciada por la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).

El ministro español y presidente de turno de la OSCE subrayó la necesidad de evitar el riesgo de que un nuevo fenómeno de xenofobia "perturbe las relaciones sociales y lesione los derechos humanos y nuestra seguridad".

A su juicio, la islamofobia "es una realidad que amenaza la convivencia en nuestras sociedades" y contra la que hay que "luchar y disponer medidas de prevención y alerta".

Moratinos admitió que la acción del terrorismo internacional ha contribuido a alimentar este fenómeno, aunque consideró "irresponsable" extender su rechazo a todos los musulmanes.

Puso a Córdoba como ejemplo para la convivencia y el respeto entre musulmanes, judíos y cristianos, al tiempo que agradeció a su Obispado la celebración de esta conferencia.

El secretario general de la Liga Árabe, Amr Moussa, advirtió de que el enfrentamiento entre Islám y Occidente "lleva dentro de sí la semilla de un enfrentamiento a largo plazo", en especial, en Oriente Próximo.

Moussa culpó de este choque a los "extremismos" de ambas civilizaciones y a aquellos que defienden comportamientos "hegemónicos" y promueven la que llamó "anarquía creativa".

Para el dirigente árabe, la intolerancia hacia lo islámico no tiene su origen en los atentados del 11 de septiembre de Nueva York, sino en el final de la Guerra Fría.

Censuró actos como la caricaturas sobre Mahoma y a quienes rechazan la forma de vida de los musulmanes que residen en Europa y recordó que a los occidentales que vivían en países islámicos hace un siglo, "nadie les preguntaba por qué vestían de una manera o de otra".

"El Islám no es fácil de vencer; es fácil de convivir con él", señaló Moussa.

Destacó el papel de España en la promoción del diálogo entre culturas y de la Alianza de Civilizaciones y también apuntó a Córdoba como "símbolo de tolerancia".

El alto representante de la ONU para la Alianza de Civilizaciones, Jorge Sampaio, se mostró convencido de que esta iniciativa puede ayudar a la "comprensión" entre culturas y religiones y a superar la "ansiedad social" contra los musulmanes.

Sampaio hizo hincapié en que "no hay cabida para soluciones unilaterales o aisladas", por lo que recomendó aunar esfuerzos entre organismos como Naciones Unidas y la OSCE.

En la inauguración de la conferencia, a la que asisten delegados de más de 60 países, intervinieron el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, y la alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar.

Chaves señaló la importancia de celebrar encuentros de este tipo, ya que la visión de la religión islámica desde Occidente "está a menudo cargada de un conjunto de estereotipos, percepciones negativas o prejuicios", que ayudan a crear "una visión distorsionada de la realidad del Islám y su cultura".

Para superar estos perjuicios, el presidente andaluz consideró que "el diálogo de civilizaciones es un imperativo absoluto", si bien alertó de que se debe trabajar para lograr "no un consenso débil, sino lo más profundo posible", que también debe contar con la disposición del Islám, porque "ha de ser un esfuerzo compartido".

Sobre este aspecto, Rosa Aguilar destacó que la aportación europea en este consenso "es clave" para lograr la "erradicación generalizada de los estereotipos y hacer que la cooperación sea uno de los ejes fundamentales" en las relaciones interculturales.