Martes, 9 de Octubre de 2007

Fernández Ordóñez enfría el optimismo del Gobierno

La economía española crecerá el próximo año “en torno a un 3%”, es decir, que puede quedarse en un 2,5% o bien  llegar hasta el 3,5%.

VIRGINIA ZAFRA ·09/10/2007 - 20:06h

Así de amplias –y poco concretas– son las previsiones del Banco de España, que prefiere no dar cifras más precisas para 2008, debido a la gran incertidumbre que existe sobre el efecto de las turbulencias financieras actuales, que han aumentado “los riesgos bajistas”. En todo caso, el escenario central dibujado por el Banco de España está por debajo del 3,3% estimado por el Gobierno en sus presupuestos.

En su intervención en la Comisión de Presupuestos del Congreso de los Diputados, el gobernador, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, auguró para el próximo ejercicio una desaceleración suave de la economía, en la que habrá una moderación del consumo de las familias y del sector de la construcción y, a su vez, un dinamismo elevado de la actividad y del empleo.

Fernández Ordóñez fue más explícito en sus augurios para este año. Espera un aumento algo inferior al 4% en el tercer trimestre y del 3,7% en el conjunto del año, todo ello con un incremento de los precios de un 2,7% y un superávit superior al 1,3% del PIB previsto en las cuentas del Gobierno.

Se mostró convencido, además, de que la pujanza de la economía en este ejercicio permitirá al Estado ingresar en impuestos mucho más de lo que había estimado. Fue precisamente este dato el que sirvió al gobernador para advertir al Ejecutivo que no puede caer en la tentación de emplear ese dinero en nuevas promesas electorales y para exigir que lo dedique a incrementar el superávit del próximo ejercicio. De esa manera permitiría a la economía española estar más cubierta en caso de que aumentaran las turbulencias financieras.

Además, ese mayor colchón es necesario para abordar el impacto del envejecimiento de la población, dijo el gobernador, quien aprovechó para insistir en la necesidad de una reforma de las pensiones.

También pidió al Ejecutivo que acompañe esa estabilidad presupuestaria con unagestión eficiente de los recursos, para que sus políticas de gasto redunden en el necesario incremento de la productividad de la economía española.


El responsable económico del grupo parlamentario del Partido Popular, Miguel Arias Cañete, criticó al gobernador por no haber exigido al Ejecutivo más prudencia y por no haber querido decir expresamente –aunque sí tácitamente, a su juicio– que los presupuestos son demasiado optimistas.

Exigencia a la banca de más transparencia

Fernández Ordóñez dedicó sólo una quinta parte de su tiempo a opinar sobre los presupuestos presentados por el Ministerio de Economía para 2008. Empleó el grueso de su discurso en resumir la situación económica mundial y los posibles efectos de la crisis, además de mandar algunos mensajes a la banca. Entre ellos, exigió a las entidades financieras un "esfuerzo adicional" para incrementar el grado de transparencia de sus operaciones. Así ayudarán a que se disipen las incertidumbres que azotan a los mercados de valores, dijo.