Martes, 9 de Octubre de 2007

Rechazado el recurso de Carmen Franco para impedir la entrada de técnicos en el Pazo de Meirás

EFE ·09/10/2007 - 21:07h

EFE - Vista del hall y la escalera de honor del Pazo de Meirás, en Sada (A Coruña), propiedad de la familia Franco. Acaba de ser rechazado un recurso presentado por la hija del dictador para impedir la entrada de técnicos de la Xunta. EFE

La Sección Segunda de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Xusticia de Galicia (TSXG) ha rechazado el recurso presentado por Carmen Franco Polo, nieta de Franco, para impedir la entrada de técnicos de la Xunta para inspeccionar el Pazo de Meirás, en Sada (A Coruña).

La Dirección General de Patrimonio Cultural había ordenado la entrada de un equipo técnico en el Pazo el 23 de agosto y fijado la mañana del día 30 para que los especialistas realizaran la visita a sus instalaciones para comprobar su nivel de conservación.

Tras la comunicación de esta iniciativa, Carmen Polo había alegado su derecho a la inviolabilidad del domicilio para impedir la entrada de los técnicos, pero ahora la Sala considera que, al analizar los "intereses enfrentados" de la Xunta y de la propietaria, tiene "prevalencia el interés público sobre el privado".

El tribunal observa en el auto, al que ha tenido acceso EFE, que el reportaje de los técnicos en el edificio y entorno "debe entenderse limitado a todas aquellas fotografías que revelen el estado de la conservación del edificio y de su entorno".

Por ello entiende que, "obviamente, no tendrán otro uso que su incorporación al expediente, garantizando así el derecho constitucional a la intimidad personal y familiar".

El órgano judicial recuerda que este procedimiento "no tenía como objeto resolver sobre la inclusión del Pazo de Meirás en el Inventario General de Patrimonio Cultural de Galicia", sino sólo sobre la solicitud de suspensión de la entrada de los técnicos de la Xunta.

El informe de Patrimonio sobre la conservación del pazo responde al interés de la Xunta de declararlo Bien de Interés Cultural (BIC), tal y como ya ha solicitado el Ayuntamiento de Sada.

Esta declaración supondría que la familia Franco se vería obligada a permitir cuatro días de visitas públicas al mes, así como a conservar todo este espacio y a pedir permiso a la Xunta para todas las obras y actuaciones que quiera realizar.