Martes, 9 de Octubre de 2007

Ancianos, enfermos y sin compañía

Una de cada cinco personas mayores de 65 años vive sola en España

VANESSA PI/ SUSANA HIDALGO ·09/10/2007 - 19:05h

Isabel Collado, en su casa, espera la llegada de la voluntaria social del Ayuntamiento, que acude cada mañana. /ÁNGEL MARTÍNEZ

La soledad es como la arruga: ambas se nutren del paso del tiempo. Una de cada cinco personas mayores de 65 años vive sola en España o, lo que es lo mismo, más de un millón y medio de ancianos no tienen con quien charlar antes de ir a dormir. Eso en el mejor de los casos.

Centenares de mayores mueren sin nadie en España. Sólo en la ciudad de Madrid, el año pasado fallecieron 77, según el Ayuntamiento. El grupo de población con más de 65 años (siete millones y medio de ciudadanos) es siete veces mayor que el de principios de siglo: cada vez hay más personas incapaces para vestirse o comer sin ayuda.

"A veces, me pongo muy mala de pena; tengo dos sobrinos y no me quieren", lamenta IsabelIsabel Collado lleva cinco meses sin salir de casa. Tiene las piernas como botas. La artrosis y los problemas de circulación no le permiten andar sola e incluso con ayuda parece un bebé aprendiendo a caminar. Acaba de cumplir 93 años y, pese a todo, esta “madrileña de toda la vida” conserva el sentido del humor, aunque lógicamente confiesa que pasa por momentos de bajón. “A veces, me pongo muy mala, pero es de pena porque para dos sobrinos que tengo, no me quieren. Yo rezo para que se me lleve cuanto antes”, dice Isabel mirando al techo de la pequeña sala de estar de su casa, donde pasa el día sentada. “Lo peor son los fines de semana. Es cuando más sola estoy”, explica.

Enviudó hace siete años y no tiene hijos. Aunque entre su pensión y la de viudedad, cuya cuantía no logra concretar, reúne el dinero suficiente para pagar a Carmen y a la hija de ésta, Yolanda, dos ecuatorianas que se turnan día y noche para acompañar a Isabel. Por la noche, nunca está sola y por el día, además de Carmen, cuenta con la trabajadora social del Ayuntamiento, que acude cada mañana a asearla y vestirla. Una tarde a la semana también acude Elisa, una monja de 80 años voluntaria de la ONG Solidarios; aunque cada vez va menos porque el edificio no tiene ascensor y le cuesta subir hasta el tercer piso donde vive Isabel, según explica ésta.

Montserrat y Ramiro, invidentes, sólo reciben la visita semanal de un voluntario de la Cruz RojaLos fines de semana está sola, aunque Yolanda la acompaña por la noche. Si tiene algún problema, puede usar el medallón, el dispositivo de teleasistencia: si se encuentra mal o quiere hablar con alguien, pulsa el botón del aparato y salta la alarma en el Centro de Emergencias del Ayuntamiento. Sólo en una residencia estaría constantemente acompañada, pero Isabel las detesta.

 

Ayudas a los dependientes
En España, hay unos 200.000 grandes dependientes, según el Ministerio de Trabajo y Servicios Sociales, que especifica que en su mayoría son personas mayores que no pueden comer solos, hacer la compra, ir al baño, cocinar o acostarse sin ayuda. Según el Informe 2006, las personas mayores en España, que edita el Ministerio, 262.500 personas mayores de 65 años (un 3,5%) utilizan el servicio público de teleasistencia.

La ley de Dependencia, que el Gobierno  aprobó en enero, facilitará el acceso a la teleasistencia, la ayuda a domicilio o la plaza en un centro de día o de noche a las personas más dependientes, bien a través del sistema público, bien mediante ayudas. Este año, se beneficiarán de la norma los grandes dependientes. Hasta ahora, 150.000 personas han solicitado la ayuda, aunque el Ejecutivo reconoce que sólo 78.000 están en trámite.

Unos 262.500 ancianos utilizan el servicio público de teleasistencia“Yo veo sin ver, por la voz”, cuenta risueña Montserrat Menéndez, de 74 años, que desde los 30 esconde su ceguera  tras unas gafas de sol. Se mueve por su casa, en el madrileño barrio de Argüelles, sin necesidad de ayuda. Montserrat vive con su marido Ramiro, de 77 años y también invidente. No tienen hijos y, como Isabel, también se benefician de los servicios de teleasistencia. En este caso, su aparato está conectado a la red de Cruz Roja: “A veces, le doy sin querer…”, explica Montserrat. No pasa nada. “Ocurre muy a menudo. La persona que está en el centro de control contesta a la llamada, preguntan si están bien y ya está”, explican fuentes de la institución.

Montserrat y Ramiro apenas reciben visitas. Sólo una. Purificación Herráiz, de 58 años, es la voluntaria de Cruz Roja que les hace compañía, al menos una vez a la semana, desde hace nueve años. Su relación ha trascendido a lo personal. “Son como mis padres”, cuenta Purificación, que este verano se fue con su marido y la pareja de ancianos de vacaciones quince días a Benidorm.

El resto del año, Montserrat y Ramiro no salen de Madrid. Ramiro habla poco, pero está siempre pendiente de Montserrat y es él quien hace la compra. Ella cobra 400 euros al mes y él no lo sabe bien. “Creo que unos 1.000 euros…”, duda. Con ese dinero, pagan a una asistenta que les limpia la casa. Por las noches, les hace compañía la radio: deportes y música, sobre todo.

 

 

LAS CLAVES: 

EN 2007 MURIERON 77 ANCIANOS SOLOS EN MADRID

 
EL PESO SOCIAL DE LOS MAYORES
En España, viven 7.529.879 personas mayores de 65 años y representan un 16,6% de la población total, según el INE.

MÁS MUJERES
Uno de cada cuatro ancianos vive solo, según denuncia la Confederación Española de Organizaciones de Mayores, y sobre todo son mujeres.

MORIR SIN COMPAÑÍA
Centenares de personas mayores mueren solas. Únicamente en Madrid, en 2006 murieron así 77, según el Ayuntamiento, aunque los servicios de emergencias de la ciudad aseguran que la cifra podría ser incluso mayor.

LEY DE DEPENDENCIA
Unas 200.000 personas se beneficiarán de la Ley de Dependencia en el primer año de su aplicación. Son los grandes dependientes, que no pueden comer ni vestirse solos. El Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales calcula que en lo que va de año se han presentado unas 150.000 solicitudes, de las cuales se están tramitando la mitad.

TELEASISTENCIA
El servicio público de teleasistencia lo utilizan 261.433 personas mayores de 65 años, según un informe de 2006 del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.