Martes, 9 de Octubre de 2007

Fráncfort se presenta como "feria de contenidos" y plataforma de discusiones

EFE ·09/10/2007 - 15:29h

EFE - Imagen de archivo del director de la Feria del Libro de Alemania, Juergen Boos. EFE

La Feria del Libro de Fráncfort, la más grande del mundo, se definió hoy como una "feria de contenidos" y como plataforma de discusiones culturales y políticas y su director, Jürgen Boos, aseguró que el mundo digital es el gran reto de los próximos años para libreros y editores. La expresión "feria de contenidos" utilizada hoy por Boos en la conferencia de prensa inaugural abarca, según el director, tanto el asunto político como el de la digitalización. "Califico conscientemente la Feria como feria de contenidos porque en ese concepto se reúnen dos aspectos importantes del mundo del libro y de la Feria de Fráncfort: la digitalización del sector y el papel político de la Feria", dijo Boos. Boos agregó que actualmente el libro es sólo uno de los portadores de contenidos en los tiempos de la publicación digital y subrayó que el sector se ocupa ahora también de otros medios, lo que se ve reflejado en la Feria en pabellones dedicados a 'blogs' o a libros electrónicos. En cuanto a la parte política, Boos dijo: "El bien con el que comerciamos no sólo es un bien cultural sino también un bien político. Por eso cada año en la Feria del Libro se buscan temas y tendencias que tenga actualidad y relevancia económica". En el plano político, Boos dijo que la Feria le seguirá dando espacio a materias como la alfabetización y el fomento de la lectura -al que la Feria dedica desde el año pasado una sección especial- así como a la lucha contra la censura y contra la persecución de autores y editores. Con respecto a esto último, señaló que en el Centro Internacional de la Feria hay varios actos con autores perseguidos y en otra sección hay discusiones sobre la literatura y el mundo editorial en Turquía, China, Cuba e Irán "todos mercados en los que la censura representa un problema". Turquía y China, pese a todos los problemas, serán en las próximas dos ediciones los países invitados, por lo que las discusiones que se den este año pueden verse como un anticipo de lo que vendrá. Entre los autores que han tenido problemas con sus respectivos gobiernos y que participarán en actos en la Feria está el cubano Carlos Aguilera, que actualmente vive exiliado en Europa y que dirigió en Cuba una revista de literatura disidente. Boos, en su presentación, resaltó cómo la Feria sigue en proceso de crecimiento y cómo este año habrá 7.448 expositores de 108 países que ocuparán un área de 172.000 metros cuadrados. Especialmente llama la atención el aumento de la presencia asiática y el que China, según cifras suministradas por Boos, haya aumentado en un 30 por ciento su área de exposición. Las editoriales británicas y estadounidenses también ocupan este año más espacio que el anterior y sobre Latinoamérica Boos aseguró que se observa un crecimiento lento, pero constante. En la conferencia de prensa inaugural no podía faltar la discusión que ha acompañado a los preparativos de la presentación de la cultura catalana como invitada de honor de este año. Aunque ni Boos ni el presidente de la Asociación de Libreros Alemanes, Gottfried Honnefelder, profundizaron en el asunto, en la ronda de preguntas cayó el inevitable interrogante acerca de la ausencia de escritores catalanes en castellano. Boos -como ya lo había hecho en días pasados- volvió a lamentar algunas ausencias, volvió a explicar las diversas razones que ha habido y expresó su esperanza de que a lo largo de la semana aparezcan por Fráncfort algunos escritores catalanes en español. Por otra parte, Honnefelder se mostró satisfecho y optimista con el desarrollo del sector editorial, que en Alemania ha tenido este año cifras de crecimiento por encima del 4 por ciento.