Martes, 9 de Octubre de 2007

Un año tras la prueba atómica, la crisis nuclear norcoreana está cerca de concluir

EFE ·09/10/2007 - 13:23h

EFE - La crisis nuclear norcoreana se encamina más que nunca hacia una solución negociada, cuando hoy se cumple el primer aniversario del ensayo atómico que realizó Corea del Norte. EFE

La crisis nuclear norcoreana se encamina más que nunca hacia una solución negociada, cuando hoy se cumple el primer aniversario del ensayo atómico que convirtió a Corea del Norte en un país poseedor de armas nucleares.

Corea del Norte, que vertebra su estabilidad en su firme posición antiestadounidense, presentaba hoy el aniversario de la prueba atómica como un "milagro", a través de los medios oficiales.

El diario oficial del Partido de los Trabajadores de Corea publica hoy un editorial en el que se asegura que Kim Jong-il ha traído "un cielo de paz duradera, prosperidad y esperanza" para los "70 millones de personas que habitan la península de Corea".

Corea del Norte alcanzó el estatus de potencia nuclear hace un año, un paso que aceleró una respuesta diplomática liderada por EEUU, que no deseaba iniciar un nuevo conflicto armado, empantanado como estaba en la guerra de Irak.

El primer paso en el relajo de la tensión nuclear se tomó el pasado 13 de febrero en Pekín con el acuerdo entre EEUU, las dos Coreas, China, Rusia y Japón para desmantelar la capacidad atómica norcoreana.

En virtud de este acuerdo, Kim Jong-il se plegó a la voluntad internacional y permitió el acceso de los observadores del Organismo de la Energía Atómica (OIEA) a sus instalaciones nucleares.

La semana pasada, tras un rocambolesco proceso de tiras y aflojas, Pyongyang acordó informar sobre todas sus instalaciones atómicas y desmantelar aquéllas aún en funcionamiento en la planta nuclear de Yongbyon, antes de que termine 2007.

El éxito de la ofensiva multilateral para que Corea del Norte aceptara su desnuclearización, se ha visto acompañado de una mejora de las relaciones intercoreanas.

El presidente surcoreano, Roh Moo-hyun, y el dictador de Corea del Norte, Kim Jong-il, se reunieron la semana pasada en una histórica cumbre presidencial en Pyongyang que, sin tratar el asunto nuclear, puso la primera piedra para la pacificación de la península coreana.

En este encuentro se acordó impulsar una paz permanente en la península, dividida desde hace seis décadas, además de ampliar la cooperación económica en beneficio mutuo, un escenario muy diferente al de hace sólo un año.

La crisis nuclear norcoreana se inició a finales de 2002, cuando Washington denunció que Corea del Norte había desarrollado un programa nuclear de enriquecimiento de uranio, en violación de un acuerdo firmado con EEUU en 1994.

Esa crisis llegó a su punto más caliente con la prueba nuclear subterránea que realizó el país comunista hace un año.

Además, el régimen norcoreano había realizado con anterioridad el lanzamiento de varios misiles balísticos, uno de ellos de largo alcance.

El Consejo de Seguridad de la ONU no tardó en reaccionar y aprobó por unanimidad una resolución para imponer sanciones comerciales y armamentísticas a Corea del Norte por haber realizado su primera prueba nuclear.

No obstante, analistas locales señalan que la máxima alerta sirvió como un punto de comienzo para que Washington decidiera abrir un diálogo directo con Pyongyang, en busca de una solución pacífica.

Asimismo, los observadores apuntan a la victoria demócrata en la Cámara Baja de Estados Unidos, como un estímulo para que el presidente estadounidense, George W. Bush, optara por el diálogo con Pyongyang.

Desde entonces EEUU empezó a interesarse por una solución amplia, que dio paso a la normalización de las relaciones entre Pyongyang y Washington y el asentamiento definitivo de la paz en la península.

Pyongyang se comprometió en febrero con Corea del Sur, EEUU, China, Japón y Rusia a desmantelar su principal central nuclear de Yongbyon a cambio un millón de toneladas de crudo.