Martes, 9 de Octubre de 2007

Pioneros de la revolución genética

LLUIS MONTOLIÚ ·09/10/2007 - 00:00h

Cappecchi, Smithies y Evans establecieron en los ochenta las bases experimentales y metodológicas para la modificación genética dirigida en un genoma de mamífero, el ratón.

Evans fue pionero en describir y obtener cultivos de células pluripotentes embrionales (células ES) de ratón, en 1981.

Las células ES se obtienen a partir de la masa interna celular de embriones de 3 a 4 días de edad, en el estadio de blastocisto, etapa previa a la implantación en el útero para su gestación.

Se las conoce como células madres embrionarias, aunque la denominación más apropiada sería la de células troncales pluripotentes embrionarias.

La relevancia de estas células ES radica en que virtualmente todos los tejidos y órganos pueden obtenerse a partir de ellas.

Es importante destacar que no solamente los tejidos somáticos, sino también los de la línea germinal, que pasarán a generaciones posteriores, se obtienen a partir de las células ES.

Tras la descripción de estas células ES, los laboratorios de Capecchi y Smithies desarrollaron, a partir de 1987, métodos para modificarlas genéticamente de forma controlada, mediante un proceso denominado recombinación homóloga.

Esto permitió inactivar específicamente un gen, dejando el resto del genoma intacto. Los ratones que pudieron obtenerse a partir de estas células ES genéticamente modificadas, en 1989, manifestaban los efectos de la mutación en un gen determinado.

Esta estrategia y las que se desarrollaron a partir de ella han posibilitado conocer la función de muchos genes en el ratón y deducir así la función normal de los genes humanos correspondientes, en razón de su alto grado de homología, lo que ha servido para entender las causas de muchas enfermedades cuando estos mismos genes dejan de funcionar correctamente.

Hoy en día ya se conocen los efectos en el ratón de la eliminación de varios centenares de genes (tiene más de 20.000).

Varios consorcios internacionales trabajan ahora en la inactivación sistemática de todos los genes del ratón a partir de técnicas derivadas de los experimentos pioneros de Capecchi, Smithies y Evans, hace más de 25 años.