Lunes, 8 de Octubre de 2007

Triunfadores del cambio climático

Un adolescente de Arizona ha sido la última víctima de las seis que ha habido este año causadas por la ameba Naegleria fowlerique. Vive en aguas estancadas, se introduce en el cuerpo a través de la nariz, devora el cerebro y en menos de tres días causa una muerte casi ineludible.

DANIEL MEDIAVILLA ·08/10/2007 - 23:04h

La ‘steatoda nobilis’ o falsa viuda negra

Este organismo ya había salido en la tele cuando protagonizó, como dolencia invitada, un capítulo de House, pero los minutos que ha obtenido durante las últimas semanas en los informativos de EEUU han sido mucho más dramáticos.

Pese a su indudable telegenia y el aumento de número de casos respecto a años anteriores, las autoridades sanitarias de EEUU no consideran que la ameba suponga una amenaza para la salud del país. Sin embargo, como señaló un experto del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), "en décadas futuras, con el incremento de las temperaturas, podríamos ver más casos".

La Naegleria es sólo una de las criaturas que parecen salidas de una película de terror y podrían beneficiarse del cambio climático, según recuerda la web ecologista groovygreen.

Otra es la falsa viuda negra (steatoda nobilis). Esta araña no es tan peligrosa como la que le presta su nombre, pero su picadura es muy dolorosa y puede requerir, en los casos más graves, atención médica.

Hasta ahora, los fríos inviernos británicos la habían mantenido a raya; pero, según recuerda Stuart Hine, especialista del Museo de Historia Natural de Londres, todos los años, "el Reino Unido rompe los récords de temperaturas cálidas, y son estas temperaturas las que están manteniendo vivas a las arañas y permitiendo que ahora haya cientos de miles".

Medusa letal

En el extremo opuesto del planeta, otro pequeño animal amante de las aguas templadas se ha colado este año en las noticias por encontrarse donde no se le esperaba.

Hasta hace poco, se creía que la pequeña medusa Irukandji, poco más grande que la uña de un pulgar, sólo flotaba en las aguas tropicales del norte de Australia.

Sin embargo, en una transformación que los expertos atribuyen al calentamiento global, los biólogos han encontrado especímenes de Irukandji a 600 kilómetros al sur de su hábitat conocido.

Pese a su diminuto tamaño, en los casos más extremos la picadura de estos animales puede causar la muerte.
Europa tampoco se libra de los efectos secundarios del calentamiento.

En Italia, ya se han detectado más de 70 casos de chikungunya, una enfermedad leve que se transmite con la ayuda del mosquito tigre.

Este animal habría podido proliferar, según los expertos, gracias al aumento de temperaturas, lo que le habría permitido acelerar su ciclo vital y reproducirse con más facilidad.

Muchos de estos organismos no son un problema ahora, pero según los científicos, si las temperaturas aumentan, lo serán en el futuro.