Lunes, 8 de Octubre de 2007

Fráncfort aprende catalán

La cultura catalana es la invitada de honor de la Feria Internacional del Libro que empieza hoy en Alemania

TONI POLO ·08/10/2007 - 22:09h

Toni Polo -

“Dejemos de hablar de Catalunya y empecemos a hablar de cultura catalana”. Es el propósito que se marca Carles Torner, jefe del Àrea de Humanidades del Institut Ramon Llull, organizador, en colaboración con otras instituciones, de la presencia de la cultura catalana como invitada de honor en la Feria Internacional del Libro de Fráncfort, que se inaugura hoy en la ciudad alemana. Si en 1992 el invitado fue España, esta vez no es un Estado sino una cultura que representa a gentes de Catalunya, Baleares, País Valenciano, Aragón, Andorra,Francia e Italia.

La oportunidad que supone el escaparate de la feria más grande e importante del mundo en el sector queda reflejada en la numerosa delegación catalana. Serán unos 130 autores que participarán en 140 actos literarios y académicos, además de cerca de 800 artistas que participarán en las funciones extraliterarias del certamen.

140 actos literarios

El programa literario de la delegación catalana se divide en cuatro grandes ejes que dan a conocer la diversidad de la literatura catalana: “Nos presentamos como una literatura totalmente abierta al diálogo”, explica Torner. El primero de estos ejes es la lectura de los clásicos traducidos al alemán. Desde el Llibre de les Meravelles, de Ramon Llull, primera referencia de la literatura en catalán, hasta la poesía de Salvador Espriu, pasando por el Tirnat Lo Blanc, precedente de la gran novela, el Quadern Gris de Josep Pla, Vida Provada de Josep Maria de Sagarra...

Lecturas actuales

Junto con la lectura de los clásicos, los autores más traducidos al alemán presentarán algunas de sus obras, de las que lectores profesionales leerán varios fragmentos. Se trata de una tradición muy común en Alemania. Las librerías más acreditadas suelen presentar sus novedades con estas lecturas por las que se llega a cobrar entrada. Así, Jaume Cabré escuchará extractos de su Les veus del Pamano, Quim Monzó asistirá a la lectura de alguno de sus Cent contes, Carme Riera a la de L’estiu de l’anglès, Baltasar Porcel, a la de Cavalls cap a la fosca, entre muchos otros escritores y poetas (Pere Gimferrer, Joan Margarit y Manuel Forcano), así como ensayos u obras de no-ficción, como el libro-reportaje Tor, de Carles Porta. También habrá lecturas en mesas redondas, como la de jóvenes narradores.

Cultura abierta al diálogo

El tercer eje del programa lo forman diálogos entre autores catalanes y alemanes. Hay que tener en cuenta que Alemania es el país europeo donde más se estudia el catalán: 22 universidades imparten esta lengua, generando un importante plantel de traductores.En el espacio Geographia, parejas de autores catalanes y alemanes hablarán de sus viajes literarios. Y en el espacio Contrabando de versos se traducirán mutuamente poetas locales e invitados. También se abrirá el diálogo con otras literaturas europeas, como testimoniará el encuentro entre Gimferrer y el portugués Lobo Antunes.

Expectativas

Para la cultura invitada, el objetivo principal en una feria muy profesionalizada, en la que los editores son los que cortan el bacalao, es darse a conocer. Para Matthew Tree, uno de los autores extranjeros afincados en Catalunya que se expresan en catalán y estará en Fráncfort, lo ideal sería “dar con nuestro Kundera”, explica. “Él puso de moda la cultura checa. Ojalá se ponga de moda algún autor catalán, porque arrastrará a los demás”.

Emili Rosales remarca que la invitación a la cultura catalana “se debe a su dinamismo y singularidad en el contexto europeo. A partir de ahora, el éxito dependerá de que los libros ya pactados tengan éxito. Tenemos ganado que un buen puñado de editores de todo el mundo ya saben que la literatura catalana es una rareza interesante...”. Imma Monsó cree que en la literatura “no hay nada peor que el oportunismo, pero de Fráncfort quedará un plus de ‘visibilidad’ para nuestra cultura”. El poeta y ensayista valenciano Enric Sòria considera que no hay que desaprovechar la oportunidad: “Más vale un éxito coyuntural que una oportuinidad perdida”, comenta. Todos los autores coinciden en una cosa: “Desde hoy, por fin se hablará de literatura y no de polémicas político-lingüísticas”, sentencian.