Lunes, 8 de Octubre de 2007

¿Ha tocado techo la demanda de Internet?

El mes de agosto registró el número de altas de acceso a Internet más bajo de los últimos dos años, incluido el verano de 2006, cuando se sufrió la ralentización típica de la época estival pero se dieron de alta más de 72.000 hogares frente a los 30.000 de este ejercicio

ANA TUDELA ·08/10/2007 - 21:42h

Tendrá la culpa el euribor, que en agosto tocó la casi demoníaca cifra del 4,666% después de 23 meses de escalada alcista. Tendrá la culpa la crisis de las hipotecas basura con la que los bancos estadounidenses infectaron a la economía mundial a partir de ese mes.

La tendrán los precios que mantienen las compañías para los accesos a Internet y el mileurismo que afecta a una parte de la juventud española. O a lo mejor es que a la mayoría de los españoles no les interesa Internet. Por alguno de estos motivos o por todos ellos, agosto fue el peor mes en contratos de líneas de acceso de banda ancha en todo 2006 y 2007.
La cifra final se quedó en 30.558 altas de acceso netas una vez sumadas las de ADSL y cable.

No es sólo cuestión de estacionalidad, que el verano nunca es bueno para conseguir contratos ligados a una red fija. La caída respecto al mismo mes de 2006 ha sido del 58%.

Julio ya dio muestras de debilidad en la demanda de accesos y en ambos meses las compañías de cable se llevaron la peor parte. En agosto, la fibra óptica arañó 847 altas, frente a 18.385 nuevos abonados registrados en agosto de 2006.

España cuenta actualmente con 1,7 líneas de acceso a Internet por cada diez habitantes. En un año se han contratado más de millón y medio de líneas pero ¿es ese el techo, se satura a esas cifras el mercado? ¿Nadie más quiere tener acceso a Internet?

De ser así, no tendría sentido el debate que han suscitado las enmiendas a la Ley de Impulso de la Sociedad de la Información, que tratará la Comisión de Industria el próximo 16 de octubre.

El problema, ¿el precio? 

El PSOE pretendió introducir una enmienda que recogía el acceso a Internet de banda ancha como servicio universal pero remitía dicho derecho a la ley comunitaria (que no considera la banda ancha como un servicio obligatorio y dejaba carente de sentido la enmienda).

Esa propuesta ha sido retirada, pero de obligar a los operadores a llevar Internet con unas exigencias concretas de calidad a todos los habitantes no habla nadie.

Pero si la cuestión no es la demanda, habrá que mirar si el problema está en el precio. Eliminando el efecto promoción que las compañías ya han inyectado como cebo de vuelta al cole desde principios de septiembre, contratar el servicio de Internet más llamadas de Telefónica (en su oferta básica de 3 Megas) tiene un coste sin IVA de 39,90 euros a los que hay que sumar, sin remedio de momento, los 13,70 euros de la cuota de abono mensual. Total: 53,6 euros cada mes. A pesar de ello sigue siendo la que más líneas capta, con casi siete de cada diez.

Con Orange el precio se queda en 33,70 euros con una velocidad de 1 Mega; mientras que con Jazztel se eleva el pago mensual a 42,90 euros (aunque en su caso la oferta más popular es la de Hasta 20 Megas). Ono, la opción más extendida geográficamente de acceso a Internet por fibra óptica, cobra 45 euros al mes por su conexión básica de 4 Megas más llamadas.

Las compañías confían en remontar en los datos de septiembre, gracias a los precios promocionales (con caducidad a finales de año y obligación de permanencia) que ya han lanzado.

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