Lunes, 8 de Octubre de 2007

El Che, cuarenta años de mito

Belén Toledo Martínez ·08/10/2007 - 19:06h

Cuarenta años después de la muerte del Che, un grupo de niños juega en la calle principal de La Higuera, al lado de la escuela donde mataron al guerrillero. /CLARÍN


Ernesto Guevara nació en Rosario (Argentina) el 14 de junio de 1928.


El Che posa con su primera esposa, Hilda Gadea. La conoció en Guatemala en 1954 y se casó con ella un año después, en México. Tuvieron una niña.


El Che, con su segunda mujer, Aleida March, y los cuatro hijos que tuvieron en común. Se casó con ella en 1959, el año en el que triunfó la Revolución Cubana. En el nuevo gobierno, Ernesto Guevara ostentaba, entre otros cargos, la presidencia del Banco Nacional de Cuba.


Ernesto Guevara asiste en calidad de ministro de Industria cubano a la Conferencia de Comercio y Desarrollo convocada por la ONU en Ginebra, en 1964.


En 1965 abandona el gobierno cubano para dedicarse de nuevo a la lucha armada. En 1967, con pasaporte falso, gafas y bigote, entra en Bolivia y se pone al frente de una guerrilla. Fue la última batalla antes de su muerte.


Uno de los fragmentos de los diarios del Che. En ellos, apuntaba sus lecturas y cada episodio de su lucha armada en el último de sus viajes: el que realizó a Bolivia en 1966 para ponerse al frente de la guerrilla en este país. Las anotaciones se conservan como secreto de Estado en el Banco Central de Bolivia. /GERARDO DELL´ORO.


Julia Cortés era maestra en la pequeña escuela de La Higuera donde mantuvieron encerrado al Che. Fue la última mujer con la que habló antes de ser asesinado. Ella le llevó una sopa de maní y discutieron de gramática y política. /CLARÍN


En 1967, el Che es capturado por el ejército boliviano en La Higuera. Lo conducen hasta la escuela de la localidad y allí es ejecutado. El cadáver es trasladado a Vallegrande y expuesto al público en el lavadero de esta localidad. / RENÉ CODIMA.


Susana Osinaga Robles, la enfermera que lavó el cuerpo del Che. Un coronel le ordenó que dejara los ojos abiertos. /CLARÍN


Imagen de la lavandería del hospital Señor de Malta de Vallegrande, cuarenta años después.


Calica Ferrer, un amigo de la juventud del Che, fotografia el lugar de la tumbas de los guerrilleros ejecutados en Vallegrande, entre los que está Ernesto Guevara. /CLARÍN