Lunes, 8 de Octubre de 2007

Un movimiento para democratizar la Iglesia

La plataforma Redes Cristianas agrupa a 150 colectivos

MIGUEL Á. MARFULL ·08/10/2007 - 18:06h

Representantes de cerca de 160 colectivos católicos de base de toda España se reunirán por primera vez los próximos 10 y 11 de noviembre en Madrid para celebrar la primera asamblea de Redes Cristianas, RC. Este colectivo, nacido hace poco más de un año,  ha adquirido un peso creciente como herramienta de reflexión crítica en el seno de la llamada Iglesia de base.

Redes Cristianas es una voz “crítica”, según destacan en su ideario, que ha tomado internet como punto de encuentro y trata de “dar una respuesta conjunta en pro de la transformación democrática de la Iglesia y de la sociedad”.  

Relaciones Iglesia-Estado

Este colectivo, que se autodefine como “otra voz alternativa” tiene un carácter “aperturista”, según su propia declaración,  que se refleja en el contenido de los preparativos de su primera asamblea. Durante dos días, los delegados de todos los movimientos que participan en la iniciativa reflexionarán organizados en quince grupos de trabajo.

Uno de ellos, el que abordará las relaciones Iglesia-Estado, ya dispone de una base propuesta por la Associació Cristianisme al Segle XXI, que agrupa a una docena de entidades de Cataluña. Su título es revelador: “Hacia un nuevo estatuto jurídico constitucional de las relaciones del Estado español con la Iglesia católica”. En su resumen de conclusiones, el documento finaliza con  una recomendación: “Sería deseable un nuevo acuerdo, negociado y tramitado en condiciones equiparadas a todas las confesiones con suficiente arraigo en el Estado, que corrigiese la derivada confesionalista del actual marco concordatorio”.

La primera asamblea de Redes Cristianas no evitará cuestiones polémicas, aunque se alejará, como acostumbra, del ruido. El colectivo huye de individualismos hasta tal punto que han preferido no aparecer fotografiados en esta información. La primera asamblea de RC pretende abordar también cuestiones como la democratización y los derechos humanos en la Iglesia, punto en el que la base de partida aboga incluso por un “sistema electoral” para elegir obispos, el diálogo interreligioso o el nacimiento de nuevos modelos de familia. “Están apareciendo nuevas formas de convivencia basadas en el amor, la ayuda mutua, la solidaridad… que, independientemente de cuál sea su composición, son nuevas familias”, señalan en el prólogo de esta asamblea.

El encuentro reivindicará también un papel de igualdad para la mujer dentro de la Iglesia. La carta de identidad con la que se fundó el colectivo explica también el objetivo final de esta asamblea: “contribuir desde todas nuestras posibilidades a la transformación radical de la Iglesia y de su presencia en el mundo”.