Domingo, 17 de Febrero de 2008

Aprovechar hasta la última gota del cerdo

Una empresa extrae a mano y comercializa en España semen de cerdo. Su objetivo es sacarlo ahora de cabras y conejos

GLÒRIA AYUSO ·17/02/2008 - 22:31h

En cada extracción se obtiene de 25 a 30 dosis para inseminación artificial. DAVID ROIG

Buenas ideas y perseverancia. Lo que dicen los manuales sobre cómo lograr el éxito empresarial se cumple a la perfección en el caso de la empresa catalana Semen Cardona.

Por varios motivos. La idea la tuvo su propietaria, M. Àngels Rial, cuando pensó hace más de 20 años en comercializar un nuevo producto: el semen de los cerdos, que los trabajadores de la empresa extraen de forma manual.

Y la perseverancia, porque Rial tuvo que superar en los inicios numerosos obstáculos: vencer las dificultades de ser mujer empresaria en el entonces cerrado mundo de la ganadería y tener que convencer sobre las bondades de su producto. Todo ello en medio de los graves efectos de una enfermedad porcina que causó estragos en las actividades ganaderas.

La inseminación artificial en animales era muy poco conocida en la España de los años ochenta. Rial recuerda que los mataderos pagaban muy poco por los cerdos que se criaban. “Era necesario mejorar la raza mediante la fecundación de las hembras con el semen de los mejores ejemplares”, explica.

El procedimiento habitual era y aún sigue siendo el apareamiento. Pero “el viaje estresa al cerdo y su semen pierde calidad”, indica Rial. La empresaria aprendió cómo practicar la extracción de semen, adquirió unos cuantos sementales y creó una cooperativa convarios compañeros. Llegó la peste africana y se lo llevó todo.

Cardona fue uno de los lugares más afectados y los granjeros no querían el semen. La cooperativa se desintegró, pero Rial quiso reemprender en solitario la actividad.

El camino no fue fácil: no conocía a los ganaderos y no había hecho nunca de comercial. Y lo peor: los granjeros también desconocían el método de inseminación y como Rial no era veterinaria ni bióloga sus explicaciones no convencían.

“Opté por regalar las dosis porque nadie lo veía claro, aunque pasaba por apuros económicos”, relata.

Embarazos más fecundos

Tuvieron que pasar meses, pero llegó el resultado del esfuerzo: “Todas las cerdas quedaban embarazadas, tenían muchos cerditos y las granjas mejoraron su cabaña. Los ejemplares eran mejor valorados en los mataderos”, dice Rial con satisfacción.

Su producto finalmente se dio a conocer. En 1998 Semen Cardona estrenó nuevas instalaciones y se convirtió en el primer centro homologado en Europa para poder exportar semen. El mercado exterior empezó a crecer el año pasado. Actualmente, además de Europa, lleva el semen a países asiáticos, Latinoamérica y Filipinas. Posteriormente le han seguido la estela otras empresas.

Extracción manual de semen

Semen Cardona ha intentado mecanizar el sistema de extracción de semen. La máquina automática, que realiza sólo una quinta parte del trabajo diario de la empresa, emula una vagina artificial. Pero los animales adultos rechazan las máquinas porque ya están acostumbrados a la mano humana. Sólo los jóvenes las aceptan.

Durante dos años, se les extrae el semen dos veces por semana. Un cerdo tarda unos diez minutos de media en expulsar el semen. Cada trabajador puede lograr la eyaculación de unos 25 ó 30 animales en una jornada. No es fácil: el extractor tiene que ser constante y no bajar la intensidad porque entonces no se extrae ni la misma cantidad ni calidad, explica la empresa. Como en la mayoría de las profesiones, existen dolencias asociadas, en este caso la lesión de muñeca.

Para obtener el semen, lo primero es lograr que los cerdos estén cómodos con el entorno. “Los animales son muy sensibles. De cerdos sólo tienen el nombre”, dice Rial.

La música y la líbido

El calor afecta a la calidad del semen. Pero aún más el estrés. Un cerdo puede ponerse nervioso por un ruido, una tormenta o la presencia de personas u otros animales. “Los tenemos en un ambiente controlado, los alimentamos bien y les ponemos música durante todo el día para que estén tranquilos”, explica la empresaria. Pero más vale que no sea música clásica: “Vimos que perdían la líbido, no tenían ganas de subir al potro desde donde se les extrae el semen”, señala la empresa.

De cada extracción se obtienen entre 25 y 30 dosis. Semen Cardona vendió un millón en 2007, a un precio de unos 4 euros de media. Los fines de semana es cuando más se trabaja. Las granjas requieren el semen el lunes, cuando empiezan la fecundación en las cerdas.

La empresa tiene 550 cerdos que producen seis diferentes clases de semen. Cada una da lugar a cerdos de distinta carne: la fresca, la destinada a embutidos curados o para el mercado industrial que elabora otros productos como frankfurt o chope.

En 2007 facturó 4 millones de euros. Este año espera crecer. Su producto tiene cada vez más demanda internacional. Pero existen dificultades para entrar en nuevos mercados. Países como Honduras, Tailandia, Venezuela o de Europa del Este aceptan su importación. Otros, como Japón, reclaman mucho papeleo para homologarla actividad.

Además de encontrarse en plena fase de expansión, la empresa tiene nuevos y ambiciosos proyectos; entre ellos impulsar la inseminación también encabras y conejos.