Domingo, 17 de Febrero de 2008

IU amenaza la mayoría absoluta de Chaves

ANTONIO AVENDAÑO ·17/02/2008 - 19:24h

La zona baja de la tabla electoral andaluza no tira la toalla. Con respecto a la macroencuesta de enero, Izquierda Unida le arrebata tres escaños al PSOE en Cádiz, Granada y Jaén, y Coalición Andalucista recupera en Sevilla el parlamentario que le había arrebatado el PP.
La mayoría absoluta socialista es ahora menos absoluta: su holgura ya no es de cuatro escaños como el mes pasado, en que lograba 59, sino sólo de uno, dado que se queda en 56 y la mayoría absoluta son 55. Quedan muy lejos, pues, los 61 asientos alcanzados por el PSOE en marzo de 2004 con aquel 50,4% de los sufragios que ahora queda rebajado al 48,1%, poco más de dos puntos  que tienen, sin embargo, el elevado coste de cinco escaños.
Aun así, el partido que lidera Manuel Chaves encuentra en el macrosondeo una valiosa baza para amortiguar la inquietud: en intención declarada de voto en relación a la anterior oleada el PSOE gana 2,8 puntos, hasta alcanzar el 38,1%. Es el partido que más sube, muy por encima de las cuatro décimas de mejora del PP, las seis de IU o las tres de los andalucistas.
Para los populares, por su parte, las cosas también empeoran, pero sólo muy ligeramente: se dejan un escaño en relación a diciembre (44 frente a 45), pero siguen ganando 5,3 puntos en estimación de voto sobre lo obtenido el 14-M (37,1 frente a 31,8) y sumando siete escaños a los 37 de cuatro años atrás.

Una alegría para IU

Mientras tanto, por fin las encuestas le dan alguna alegría a Izquierda Unida, que con una discretísima mejora en estimación de voto de sólo tres décimas dobla su cosecha de escaños pasando de tres a seis. A escaño por décima: la delgada línea roja que separa la victoria de la derrota tiene la consistencia de un puñado de votos. Pero como ninguna alegría es completa, lo que es bueno para la coalición no lo es tanto para su candidato a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Diego Valderas, que sigue sin lograr escaño por Huelva. Quién dirigiría tras el 9-M el escueto grupo parlamentario de Izquierda Unida en la Cámara andaluza es una buena pregunta que, como tantas buenas preguntas en política, aún no tiene respuesta.  
Para la Coalición Andalucista que lidera el ex alcalde de Écija Julián Álvarez las cosas mejoran ligeramente. Gana tres décimas en intención declarada de voto que se convierten en 1,1 puntos en estimación de voto, pasando del 4,6% de diciembre al 5,7% de febrero. Su traducción en escaños no es tan generosa como en el caso de IU, pero no es despreciable: CA suma un escaño más y se sitúa en tres, todavía dos menos que en marzo de 2004.

Aprobados y suspensos

En el conocimiento y valoración de los candidatos de los diferentes partidos es posible, por otro lado, hallar claves complementarias de interpretación de las inclinaciones de los votantes andaluces.  Únicamente Manuel Chaves y Javier Arenas superan el aprobado: el presidente andaluz con cierta holgura al  situarse en un 5,5 y el líder del PP de manera más ajustada con un 5 exacto. Chaves ha mejorado dos décimas sobre enero y Arenas se mantiene igual.
Diego Valderas, coordinador regional de IU, tiene más dificultades, pues a pesar de sumar una décima en esta encuesta suspende con un 4,5. Un mal resultado del que, aun así, Valderas puede consolarse observando el suspenso mucho más rotundo de Julián Alvarez, que baja hasta cuatro puntos.
Pero más allá de aprobados y suspensos, las diferencias entre los líderes de los dos grandes partidos y los de los dos pequeños se tornan  abismales en cuestión de conocimiento popular: a Chaves y a Arenas los conoce el 97,7 y el 91,7% de la población, respectivamente, mientras que a Diego Valderas lo conoce el 47,8% y a Álvarez apenas el 26,7%.
El candidato socialista es, a su vez, el único líder que aprueba en todas las provincias: más ajustadamente en Almería y Granada con un 5,1; con más holgura en Cádiz, Jaén y Sevilla con un 5,6; y con desahogo en Huelva, que eleva la puntación hasta un 5,9. Javier Arenas, por su parte, sale especiamente bien parado en Almería, donde se presenta como candidato, que le otorga un 5,4, mientras que la puntuación más baja con un 4,7 se la da Sevilla, la circunscirpción por la que fue derrotado en dos ocasiones en los años 90. Diego Valderas sólo consigue aprobar en su provincia, Huelva, con 5 puntos, mientras que Julián Álvarez no se acerca al aprobado en ninguna de las ocho circunscripciones.
La valoración de los candidatos por grupos de edad tiene lecturas para todos los gustos. De nuevo Manuel Chaves es el único líder que aprueba en todos los tramos de edad, si bien la nota más alta se la da el grupo de 60 años y más, con un 6,1, mientras que la más baja, con un 5, proviene de la franja más joven, situada entre 19 y 29 años. En Arenas se repite ese mismo esquema, si bien con el agravante de que al líder de la derecha únicamente lo aprueban con un 5,5 los encuestados de 60 años y más. Por cierto, las mujeres valoran a los líderes con más generosidad que los varones: tres décimas más que los hombres.