Domingo, 17 de Febrero de 2008

El ministro serbio para Kosovo insta a los serbios a no abandonar sus hogares

EFE ·17/02/2008 - 08:18h

EFE - Un hombre albanés camina junto a una tienda decorada para la inminente independencia de la zona sur de la ciudad dividida de Mitrovica, en Kosovo.

El ministro serbio para Kosovo, Slobodan Samardzic, instó hoy a la población serbokosovar a permanecer en sus casas, pese a la proclamación unilateral de independencia por parte de la mayoría albano-kosovar, y prometió que Serbia estará con ellos.

"Serbia no reconocerá nunca la independencia de Kosovo, y ya a partir de mañana, los ministros y otros representantes del Gobierno estarán a diario en la provincia para asegurar una vida normal a los serbios y a otros no albaneses que consideran a Serbia su Estado", declaró Samardzic hoy en Mitrovica, ciudad al norte de Kosovo.

Reiteró la postura serbia de que la independencia unilateral es una violación de la Carta de la ONU y del derecho internacional y aseguró que después de ese acto cualquier secesión se convertirá en algo normal.

Todos los procesos secesionistas en el mundo a partir de hoy estarán preparados para su aplicación en el momento adecuado, según el ministro serbio.

Samardzic también calificó de "ilegal e ilegítima" la decisión de la Unión Europea (UE) de enviar a Kosovo la misión civil EULEX, en sustitución de la de la ONU desplegada desde el fin de la guerra en 1999, por no contar con el visto bueno del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Mitrovica, dividida por el río Ibar, es el principal foco de atención de posibles tensiones y actos violentos entre los serbios y albaneses, por lo que las Fuerzas Internacionales para Kosovo (KFOR) ha reforzado su presencia allí.

Otros varios ministros y diputados serbios se desplazaron hoy también a otras zonas de Kosovo pobladas por serbios para expresar el apoyo a esa población cuando el Parlamento de la mayoría albano-kosovar en Pristina proclame la independencia.

También quieren transmitir a esa población el mensaje de que Serbia quiere intensificar el buen funcionamiento en esas zonas.

El ministro serbio de Infraestructura, Velimir Ilic, quien visitó el enclave central de Gracanica y las aldeas de los alrededores, dijo que el Parlamento serbio anulará todos los actos de "creación de un Estado falso" en territorio serbio.

Ilic colocó en la aldea de Badovac la primera piedra para la construcción de 70 casas y otros 20 pisos para los serbios que se quedaron sin techo durante la ola de violencia de extremistas albaneses contra la minoría serbia en Kosovo en marzo de 2004.

"No podéis vivir en los contenedores", dijo Ilic, que llegó a la zona bajo escolta de soldados de la fuerza multinacional en Kosovo KFOR (al mando de la OTAN) y prometió que "esto es sólo el comienzo".

Anunció ya para el próximo mes la edificación de una escuela secundaria en la aldea de Laplje Selo y la reconstrucción de la carretera que une a esa localidad con Gracanica.

"Para que os quedéis aquí debemos ayudaros, construiros casas, reforzaros económicamente, para que viváis como gente normal, para que cada niño tenga lo que tienen los niños en Belgrado", dijo Ilic ante unos centenares de serbios congregados.

En Laplje Selo, Ilic indicó que "si los serbios en Kosovo no tienen trabajo, se irán. Debemos hacer que se queden, con inversiones. No podemos recordarlos sólo en momentos de euforia. Mientras haya serbios en Kosovo, esta provincia será serbia".

Los serbios de Kosovo, que se calcula son entre 100.000 y 120.000 de unos dos millones de habitantes de la provincia, están preocupados por la independencia unilateral de los albano-kosovares, una abrumadora mayoría de la población.

Esos serbios viven en el norte, contiguo al resto de Serbia, y en varios enclaves repartidos por la provincia.