Sábado, 16 de Febrero de 2008

Belgrado, entre la indiferencia y la impotencia

Unos centenares de serbios protestan contra la Unión Europea

CÉSAR DÍEZ PLAZA ·16/02/2008 - 21:45h

La palabra indiferencia podría describir lo que siente el habitante de Belgrado a pocas horas de la posible declaración de independencia de Kosovo. Un sentimiento que no pueden alterar ni las noticias ni los carteles de “Kosovo no está en venta” que empapelan la ciudad. Tampoco la manifestación convocada ayer ante la embajada de Eslovenia, presidencia actual de la UE, por grupos tradicionalistas y de extrema derecha alteró una tranquilidad muy cercana a la apatía.

Contemplar a los escasos cientos de participantes en dicha manifestación provocaba la imagen de que las gradas de un estadio de fútbol plagadas de hinchas vociferantes se habían trasladado frente a la delegación eslovena. Una imagen que se completaba con los hábitos negros de algunos religiosos portando iconos, fundidos con los cabezas rapadas, los cánticos y las bengalas. Y, mezclados entre estos dos colectivos, gente normal de edad avanzada gritando en contra de la pérdida del territorio que ellos consideran el corazón de su país. 

Un acto, sin incidente alguno y con una discreta presencia policial, que terminó marchando por el centro de la ciudad camino de un acto religioso. Marcha que no interrumpió las compras ni el café de la inmensa mayoría de ciudadanos que hoy contemplará lo que pase con esa mezcla de indiferencia y tristeza que produce no poder hacer nada. Y con ese miedo a que se repita lo que no hace mucho que pasó: el aislamiento y las sanciones.

Integración en la UE

Un miedo frente al que una mínima parte de la población más joven reacciona con concentraciones en las que proclaman su deseo de integrarse inmediatamente en esa Unión Europea que, según la versión de los mayores, les va a amputar el 15% de su territorio. Mientras tanto, todos esperan los actos concretos de la clase política para seguir luchando por esa idea que consideran irrenunciable y que les ha permitido ganar las elecciones: Kosovo es parte de Serbia.