Sábado, 16 de Febrero de 2008

En libertad con cargos los dos estudiantes que insultaron a San Gil

AGENCIAS ·16/02/2008 - 15:25h

El juez del Juzgado de Instrucción número 1 de Santiago de Compostela ha dejado en libertad con cargos, tras tres horas y media de declaración, a los dos estudiantes arrestados como presuntos autores de insultos y amenazas a la presidenta del PP del País Vasco, María San Gil, durante los incidentes ocurridos el pasado martes en la Facultad de Económicas de la capital gallega.

Los cargos que se le imputan a Santiago Barros Miñones, estudiante de Derecho, y Sergio Piñeiro, de Económicas son en total cuatro: injurias, amenazadas, desorden público y atentado. Ambos son militantes de un pequeño grupo independentista 'Agir' y tendrán la obligación de presentarse en estas instancias judiciales cada quince días. A la salida del juzgado, donde les esperaban una veintena de jóvenes que portaban una pancarta en la que se podía leer 'Stop repressom contra o estudantado', Sergio Piñeiro se erigió en portavoz para declararse "muy orgulloso" por la presencia de "aproximadamente 50 estudiantes" antes de la conferencia de María San Gil, a la que definió como "una mujer de esa calaña".

Así, consideró que los hechos ocurridos el pasado martes en la Facultad de Económicas servirán como "antecedente" para que cuando "decanatos fascistas o la rectoría inviten a Manuel Fraga para hablar de la Ley de Memoria Histórica o a José María Aznar para hablar de derechos colectivos" lo piensen "dos veces". "En la universidad hay gente preparada para responder a la invasión de estos elementos que no tienen nada que aportar a la vida académica", advirtió.

En la misma línea, el estudiante de Económicas y militante de Agir anunció que "la próxima vez" que María San Gil quiera venir a la universidad "tendrá que pensárselo dos veces". "Ella y quien la invite", subrayó.

"Estado de excepción"

Sergio Piñeiro interpretó que lo acontecido sitúa a la universidad en un "estado de excepción". Sustentó esta afirmación en que están siendo "amenazados" con la apertura de expedientes y con la expulsión por ejercer el "derecho a la protesta". "Es nuestro derecho y seguiremos ejerciéndolo en tantas ocasiones como consideremos que es necesario", defendió.

Asimismo, aprovechó para cuestionar la "preocupación" de la decana de la Facultad de Económicas, Maite Cancelo, quien denunció la introducción de "armas ilegales y no reglamentarias" en el recinto universitario. Por el contrario, consideró que esta "preocuación" se debe a la evidencia de que los estudiantes mantienen un "espíritu crítico" y "son capaces de organizarse contra la visita de San Gil en plena campaña electoral".

Por otra parte, calificó de "realmente dramático" el tratamiento de los incidentes por parte de los medios de comunicación y que reprobó ya que supuso una "humillación" para "familiares, amigos y estudiantes".

"El tratamiento fue intragable, fue un ejercicio de demagogia unánime", recriminó. Por ello, resolvió que el proceso que sufrieron fue "mediático y judicial", debido a que, "precisamente", el juzgado los acusa de todo lo que se condenó "mediáticamente".