Sábado, 16 de Febrero de 2008

¿Les preocupa a los españoles su jubilación?

VIRGINIA ZAFRA ·16/02/2008 - 13:41h

Tres datos objetivos sobre los trabajadores españoles: sólo el 30% ha empezado a preparar su jubilación; los que lo hacen sólo dedican de media 196 euros al mes para ese fin, la mitad que los suizos, estadounidenses y autralianos; además, el ahorro a largo plazo supone únicamente el 14,1% de los activos financiero de los hogares, frente al 50% que rondan Holanda, Reino Unido y Dinamarca.

Estas cifras —reflejadas en su mayoría en un estudio internacional de la aseguradora AXA— evidencian que España está a la cola de los países desarrollados en cuanto a ahorro a largo plazo se refiere y demuestran que tiene mucho camino por recorrer para acercarse a la media europea.

¿Y se está avanzando en esa dirección? Pues no, a juzgar por la evolución del último año, en el que los planes de pensiones y los seguros de vida captaron 2.700 millones de euros menos que el ejercicio anterior (13.000 millones en total). Al cierre del año, según las estimaciones de Inverco, los españoles tenían ahorrados 258.000 millones de euros  para su jubilación.

Las razones para este menor interés parecen ser puramente fiscales. Las desgranó recientemente la presidenta de la patronal aseguradora (Unespa), Pilar González de Frutos. A su juicio, la última reforma tributaria, que entró en vigor el 1 de enero de 2007, ha perjudicado mucho al ahorro a largo plazo, al pasar a tratar por igual al inversor a un día que al que guarda fondos para su futuro.

Ese  cambio –según González de Frutos– tiene un efecto perverso para la sociedad en su conjunto “que avanza hacia un futuro incierto en el que lamentaremos no haber previsto antes un ahorro privado complementario”.

Y la situación no mejorará durante este año, según preciden todos los expertos. El director general de Santander Seguros, Joaquín Capdevila, explicó recientemente en unas jornadas organizadas por ICEA que bancos y cajas están inmersos en una guerra por captar depósitos para compensar sus balances debido a la carencia de liquidez provocada por la crisis de las subprime y este año será mucho más difícil que fomenten la contratación de planes de pensiones o seguros de vida.

Esperar y ver

Así lo corrobora el consultor de Towers Perrin José Gabriel Puche, para quien la incertidumbre económica no jugará este año a favor de los ahorros a largo plazo, sino más bien al contrario. Tantas dudas deberían provocar la necesidad de ahorrar más, dice, pero lo que en realidad están generando es “un esperar y ver” y un incremento de la inversión en productos a corto plazo, como los depósitos bancarios, en los que ya se acumulan el 35,5% de los fondos de las familias.

Ante esta situación tan poco halagüeña, desde el sector asegurador se reclama una nueva revisión de la tributación que aporte más ventajas a los productos de ahorro a largo plazo y que permita hacer más aportaciones cada año.

Desde otros ámbitos financieros se pide, sin embargo, que haya estabilidad porque los cambios que se acometen cada vez que cambia el Gobierno son uno de los principales frenos a este ahorro.

Sólo interesa la desgravación

Esos debates demuestran que en España todavía se decide si ahorrar o no para el futuro dependiendo de las ventajas fiscales que existan.

Conclusión: a los españoles no les preocupa, en general, su jubilación o, al menos, hacen poco o nada para solventarlo. Y eso que el estudio de AXA demuestra que el 84% de los trabajadores prevén que su nivel de vida se mantendrá o empeorará cuando dejen de trabajar y que el 42% está convencido de que se reducirán en los próximos años las pensiones de la Seguridad Social.

Con o sin reformas fiscales, queda para la nueva legislatura la asignatura pendiente de fomentar el ahorro a largo plazo por diferentes vías porque no es sostenible que España esté en este aspecto peor situada que Marruecos o China, países menos avanzados económicamente y con menor cultura financiera.