Lunes, 8 de Octubre de 2007

Un fallo considera enfermedad profesional el cáncer de pulmón por contacto con el amianto

EFE ·08/10/2007 - 17:06h

EFE - En la imagen, un hombre enfermo de cancer enseña la radiografía de sus pulmones. EFE

El Juzgado de lo Social Número tres de Pamplona ha estimado la demanda de la familia de un trabajador de la antigua empresa Super Ser (actual BSH) ya fallecido, al considerar que el cáncer pulmonar que padeció pudo deberse a su contacto con el amianto en los 20 años que ofreció sus servicios en la empresa.

La sentencia relata que la víctima el 19 de abril de 2002 presentó solicitud de pensión por incapacidad derivada de una enfermedad común, tras lo que el INSS dictó resolución el 8 de abril de 2003 en la que se le reconocía al demandante afecto de incapacidad permanente total para su profesión, con derecho a percibir la pensión del 55%.

Con posterioridad, el demandante reclamó un incremento de un 20% en la pensión, que asimismo se le tuvo en cuenta, tras lo que el 24 de enero de 2006, cuando se le detectó neoplaxia de pulmón con metástasis pulmonar y hepática, se le reconoció una pensión mensual de 1.042 euros.

No obstante, el trabajador falleció en abril de 2006, tras lo que su esposa presentó una demanda de cara a percibir la pensión de viudedad correspondiente al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos sobre una base reguladora de 2.367 euros mensuales y procedente de la pensión de incapacidad permanente absoluta de la que era beneficiario su mario y para la que se reconociera que derivaba de enfermedad profesional.

Tras muchos informes y pruebas, se constató que el hombre trabajó en la empresa Super Ser durante 20 años, hasta 1986, y que durante unos 10 años estuvo en la sección de estufas catalíticas, que se colocaba amianto en forma de hilo suelto en el panel, y que previamente se cardaba el amianto, así como que en ocasiones se acostaba en las horas de descanso sobre el amianto apilado en el suelo.

Pero es que además, según recalca el fallo, en la fábrica se levantaba polvo y no estaba bien ventilada, y asimismo los operarios no utilizaban ni guantes ni mascarillas, y además la ropa se lavaba en las casas de los operarios.

Por ello, tras la muerte del trabajador, se solicitó un estudio sobre la posible conexión o incidencia que pudiera existir entre el carcinoma de pulmón que sufrió y las condiciones ambientales en las que trabajó durante 20 años en la citada empresa, con exposición directa al amianto.

La sentencia constata que el carcinoma del pulmón que afectó al trabajador es consecuencia de la exposición al amianto, y aclara que si bien antes no existía una legislación al respecto, desde hace años hay una Legislación "muy amplia y exhaustiva" sobre el riesgo de exposición al amianto y, en general, sobre la protección de la salud de los trabajadores, e insiste en que no ocurría lo mismo en el tiempo en el que el trabajador prestaba sus servicios en la citada empresa.