Jueves, 14 de Febrero de 2008

Cae una red que estafó seis millones de euros

La operación policial se salda con 125 detenidos en toda Europa, miembros de una banda de clonadores de tarjetas

PATRICIA RAFAEL ·14/02/2008 - 21:26h

Golpe a la delincuencia de origen rumano. En una operación coordinada desde España, se ha conseguido desmantelar una banda con ramificaciones en toda Europa que clonaba y falsificaba tarjetas de crédito con las que logró unos seis millones de euros. Por este motivo, 125 personas están detenidas.

El operativo, además, ha permitido desarticular, durante varios meses, otras redes, también de origen rumano, que se dedicaban al asalto de viviendas. El número de detenidos desde septiembre asciende a 443 personas, informó ayer el Ministerio del Interior.

La operación (Pipas), coordinada por el Centro de Inteligencia Contra el Crimen Organizado (CICO), y en la que participó el Cuerpo Nacional de Policía, la Guardia Civil y Europol, comenzó en septiembre, cuando se comprobó la presencia de varios grupos criminales rumanos. Sus relaciones se extendían también a otros países de Europa. El grupo que se dedicaba a clonar tarjetas, desmantelado por la Policía, operaba desde diversos puntos de España, pero sobre todo en Levante. Precisamente en Valencia fue detenido el cerebro de la banda. Llevaba una vida normal junto a su mujer, pero desde allí daba las órdenes al resto de células y viajaba al extranjero para coordinar la red.

Novedoso método de copia

Para hacerse con la numeración de las tarjetas utilizaban un novedoso método: cambiaban los terminales que usan los comercios para cobrar los pagos con tarjetas por otros que almacenan los datos. Cinco españoles, que trabajaban en las tiendas, fueron detenidos por ayudar a la banda. Otras veces, cambiaban los aparatos sin que los comercios lo notaran.

Con los números y las claves ya en su poder clonaban las tarjetas en ocho laboratorios clandestinos. El grupo estaba perfectamente jerarquizado: uno daba la orden, otros se hacían con el terminal, otros duplicaban las tarjetas y otros operaban con ellas. En los registros, los agentes intervinieron, entre otros cosas, 800 tarjetas de crédito clonadas y cientos de numeraciones dispuestas a ser usadas. Por ello, 99 personas fueron apresadas en España y 26 en otros países de Europa.

Dentro de la operación Pipas, y de forma paralela, la Guardia Civil desmanteló varios grupos dedicados a los robos con fuerza y con violencia. Fueron detenidas 318 personas en diversos puntos de Madrid, Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha. Varias de las bandas asaltaban viviendas cuando sus dueños dormían dentro y no dudaban en usar la violencia. El destino de los objetos robados era el mercado negro, aunque en otras ocasiones se enviaba a Rumanía.

El eje básico de la investigación, según explicó ayer la directora del CICO, María Marcos, fue el intercambio constante de información entre el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil. La búsqueda de coincidencias se coordinó desde el CICO. La información obtenida se cruzó con la disponible en otros organismos policiales, especialmente, con Europol. Por primera vez, agentes europeos han trabajado desde España en una operación de estas características. La colaboración fue también estrecha con la policía de Rumanía.