Jueves, 14 de Febrero de 2008

Alcaldes del PP excluyen del padrón a los inmigrantes en paro

Los regidores de Robledo de Chavelas y Fresnedillas exigen, ilegalmente, contrato de trabajo

Susana Hidalgo ·14/02/2008 - 20:24h

Mohamed Aazibov es imán de Fresnedillas de la Oliva, una localidad madrileña con 1.439 habitantes y un 41% de población inmigrante. Aazibov, junto a otro grupo de al menos 40 marroquíes, no puede empadronarse en el municipio. El alcalde, Antonio Reguilón (PP) se niega a incluirles en el padrón municipal si no presentan un contrato de trabajo, algo que es ilegal.

La Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local establece que para que un inmigrante se empadrone sólo necesita su pasaporte y una dirección de un domicilio habitual. "No tengo contrato de trabajo porque soy el imán y mi domicilio es la mezquita. Si no estoy empadronado en Fresnedillas no puedo ir al médico", se quejaba ayer Aazibov junto a un grupo de inmigrantes que se reunieron en San Lorenzo de El Escorial, municipio cercano al suyo.

Sin acceso a la sanidad

Hamid El Boutahiri, marroquí, cuenta que es pensionista. Está casado y tiene cuatro niños y, como está jubilado, no tiene contrato de trabajo. "No tengo acceso a la sanidad. También necesito el padrón para ir al consulado . Es un documento que no podemos dejar de tener", se quejaba ayer. Otro hombre se presentó en la reunión de afectados con sus dos hijos, recién llegados y que no hablan ni una palabra de español. El alcalde, cuentan, tampoco les deja empadronarse.

La jefa de prensa del alcalde de Fresnedillas de la Oliva reconoció que el ayuntamiento está estableciendo un control del padrón "porque ha habido casos en los que en una misma casa se han empadronado 20 personas". "Además, el Gobierno regional de Esperanza Aguirre nos ha dado una subvención de 240.000 euros para construir una escuela de oficios para inmigrantes y por eso todos quieren venir aquí a vivir", agregó.

A la pregunta de por qué están pidiendo el contrato de trabajo, cuando eso es ilegal, la misma portavoz municipal se encoge de hombros y responde: "Pues que lo denuncien". Este periódico intentó recabar durante dos días la opinión del regidor, que se negó a darla por estar "muy ocupado".

"Que vengan a trabajar"

El que sí que dio la cara fue el alcalde de Robledo de Chavela, Mario de la Fuente (PP), que también exige el contrato de trabajo a los inmigrantes que quieren empadronarse en su municipio, (3.599 vecinos,con un 16% de extranjeros). "El que venga al pueblo, que lo haga para trabajar. Si no, no es lógico que se empadrone. No estoy en contra de la inmigración, sino de la inmigración insensata, ilógica y anormal", afirmó De la Fuente. Cuando se le insiste que la ley de Régimen Local no exige el contrato de trabajo para empadronarse contesta: "Eso ha sido una decisión personal mía".
En Robledo de Chavela, donde el PP gobierna desde hace 12 años con mayoría absoluta, no hay mezquita. "Ni la va a haber, nunca daré el permiso de licencia", sentencia De la Fuente.

El control de la inmigración formó parte de algunos programas electorales de las pasadas elecciones municipales. El candidato del PP por Badalona, Xavier Garcia Albiol, incluyó una propuesta para restringir el empadronamiento de los extranjeros sin papeles. En Logroño, el Defensor del Pueblo consideró que el Ayuntamiento de la ciudad, cuando era gobernado por el PP en la anterior legislatura, no podía denegar el empadronamiento a algunos inmigrantes, hecho que habían denunciado varias organizaciones, entre ellas el sindicato CC OO.

Mientras, en Fresnedillas de la Oliva y Robledo de Chavela, los marroquíes se movilizan para lograr una solución a su problema. Alguno ya ha buscado hasta abogado. "El problema también lo tienen las mujeres. La mayoría de las marroquíes no trabajan, están en casa cuidando a los niños. Ellas sí que nunca van a tener un contrato de trabajo", se quejan los hombres. Aseguran además que aunque ellos forman el colectivo afectado más numeroso, también están teniendo problemas para empadronarse los rumanos.