Lunes, 8 de Octubre de 2007

Bill Clinton critica que Bush haya hecho lo que ha querido, sin cooperación

EFE ·08/10/2007 - 12:25h

EFE - El ex presidente de EEUU Bill Clinton critica a su sucesor, George W. Bush, por haber impuesto una estrategia internacional consistente en "hacer siempre lo que quiere y cooperar sólo cuando es necesario". EFE

El ex presidente de EEUU Bill Clinton (1993-2001) critica a su sucesor, George W. Bush, por haber impuesto una estrategia internacional consistente en "hacer siempre lo que quiere y cooperar sólo cuando es necesario".

"Tiene que ser al contrario: cooperar siempre que sea posible y actuar en solitario únicamente cuando es necesario", asegura Clinton en una entrevista que hoy publica el diario francés "Le Figaro".

Para el ex presidente un ejemplo de ello es la intervención militar en Irak, cuyas consecuencias son negativas desde el momento en que el mundo es interdependiente y que da como resultado una mala imagen de EEUU en todo el Globo.

Reconoce que todos los países tienen derecho a defender sus intereses "pero con la condición de respetar una especie de consenso sobre la dirección general que debe seguir el mundo".

Clinton aprovecha para defender la candidatura de su mujer, Hillary, a la Casa Blanca, al afirmar que si es elegida se notará "muy rápidamente" una mejora de la imagen de EEUU en el mundo.

"Hay gente a la que le gusta odiar a EEUU, pero la mayor parte están en desacuerdo con las políticas que impulsamos", afirma Bill Clinton, para quien la imagen mejora considerablemente en los países en los que Washington aplica programas de ayuda al desarrollo.

El ex mandatario estadounidense encabeza una fundación que lleva su apellido y que se dedica a desarrollar programas de cooperación en ámbitos como la lucha contra las enfermedades, el cambio climático o la necesidad de más educación.

Con esa experiencia, y la pasada como presidente de EEUU, dice que es "preocupante" que su país no esté a la altura en la ayuda al desarrollo.

Lo atribuye a una ignorancia consistente en que los ciudadanos creen que su país atribuye el diez por ciento de su presupuesto a la ayuda al desarrollo y que debería limitarla a la mitad, "cuando la verdadera cifra es el uno por ciento. Esa ignorancia impide que el asunto sea un tema de campaña electoral".