Lunes, 8 de Octubre de 2007

Más de un 4,5 ya es realmente malo

JOSÉ LUIS DE ZÁRRAGA ·08/10/2007 - 09:58h

Los Publiscopios incluyen valoraciones medias que pueden resultar equívocas para el lector, porque se tiende a interpretarlas como las puntuaciones escolares clásicas, con las que los adultos ya estamos familiarizados: una valoración en la que hay aprobados y suspensos, notables y sobresalientes.  

El lector debe saber que, en las medias de las valoraciones políticas, en la práctica, no existen ni el sobresaliente ni (salvo raramente) el notable. En una valoración hecha por el conjunto del electorado es prácticamente imposible que un político obtenga un 8 de media, y sucede muy excepcionalmente que algún político llegue al 7. Las puntuaciones medias reales oscilan entre el 2 o 3, en los casos peores, y el 6 con décimas, en los casos mejores. Cualquier puntuación media por encima de 5,5 es francamente buena. Se puede considerar, en cambio, realmente mala, cualquier puntuación por debajo de 4,5.

Sociedad polarizada

Sucede esto porque la población que valora –el electorado– está siempre más o menos polarizada, con muchos simpatizantes de unos partidos, que tenderán a enjuiciar con comprensión y generosidad las actuaciones de sus líderes, y también muchos simpatizantes de partidos contrarios, que tenderán a ser mucho más críticos y enjuiciar negativamente a los líderes adversarios. Sería necesario que un sector importante de los votantes del partido opuesto apoyaran a un líder para que alcanzara el notable o el sobresaliente.

Las apelaciones bienintencionadas a “ser objetivos” y a “reconocer lo que está bien y lo que está mal” no impedirán nunca que cada uno vea las cosas desde su perspectiva (desde sus valores, desde su ideología, desde sus criterios sobre los objetivos de la acción política..., y también desde sus intereses, aunque no siempre sea consciente de ello).

El resultado de esta visión son notas medias en las que los valores altos y los muy bajos son muy improbables, por no decir imposibles.Y esto hay que tenerlo en cuenta al valorar las puntuaciones medias generales que se obtienen en las encuestas.

Por eso, no resulta acertado valorar esas puntuaciones medias en términos absolutos, aplicándoles la pauta escolar clásica con la que valoraríamos los méritos de un alumno. Más correcto es comparar unas puntuaciones con otras, las que se obtienen en una actuación con las de otras actuaciones, o las de unos políticos con las de otros. Y, sobre todo, compararlas en el tiempo: si van mejorando respecto a las del mes anterior o, al contrario, van empeorando. El Publicospio permitirá hacer estas valoraciones, porque publicaremos mensualmente los mismos datos básicos.

José Luis de Zárraga es sociólogo 

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