Miércoles, 13 de Febrero de 2008

«Hay muchos millones ocultos»

Manuel Jiménez es el único inversor que ha denunciado a la empresa

ANGEL MUNÁRRIZ ·13/02/2008 - 22:07h

Los inversores de Contsa son, en su mayoría, partidarios de la prudencia y siguen confiando en Pepe (como conocen, casi familiarmente, al presidente de la empresa, José Salas). Pero sólo en su mayoría. Uno de ellos, Manuel Jiménez, pensionista, mantiene una actitud radicalmente contraria. “No me pienso callar. Lo que ha ocurrido ha sido una estafa. Los que se callan... ellos sabrán por qué se callan”, protesta. No hace falta tirarle mucho de la lengua para que aclare su versión: “Hay mucho dinero oculto [negro] y, claro, la gente lo último que quiere son medios de comunicación y denuncias. ¿Por qué, si no, nadie denuncia? ¿Por qué todos quieren que me calle?”.

Nadie entraba en Contsa si no era recomendado por otro. A Manuel lo llevó un cuñado. Le atrajo el dinero fácil y dijo que sí. “Leí en la puerta ‘Grupo Contsa’. Y a mí me pareció una cosa seria”, cuenta. En octubre metió 36.000 euros. Le prometieron en un año 5.400 euros de intereses, en pagos de 490.

El primero, en noviembre, llegó sin problemas. Eso sí, era dinero en mano. Manuel admite que preguntó por Hacienda, le respondieron con vaguedades y se calló. Algo mosqueado, pero cogió el dinero y se calló. En noviembre ya no hubo ingreso. “Ellos ya sabían que no iban a poder pagar. ¿Por qué me cogieron el dinero?”, reflexiona.

El 29 de enero, en una reunión de inversores con un abogado de Contsa, Manuel se negó a tener la paciencia que le pedían. “Les dije todo lo que pensaba y más”. Poco después fue a los tribunales y envió un correo electrónico a la prensa. El presidente de Contsa presentó entonces la suspensión de pagos. “Lo hizo para cubrirse las espaldas”, cree Manuel. “Prefirió acudir él a la Justicia que esperar a que fuera al revés”.

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