Miércoles, 13 de Febrero de 2008

Inversores atrapados en su propia tela de araña

Cientos de clientes de Contsa, el grupo andaluz dedicado a la compraventa inmobiliaria que ha suspendido pagos, son a la vez deudores y acreedores

ÁNGEL MUNÁRRIZ ·13/02/2008 - 22:05h

Colaborar en la minuciosa fabricación de una tupida tela de araña para quedar atrapado en ella. Ése es el paradójico destino que acecha a cientos de inversores del grupo Contsa, dedicado a la compraventa de bienes inmobiliarios, que el lunes presentó suspensión de pagos dejando entre 25 y 50 millones de euros por devolver, según la versión provenga de clientes optimistas o pesimistas.

Aproximadamente la mitad de sus 1.200 clientes son a la vez accionistas de Contsa, según su propio presidente, José Salas, por lo que es difícil saber cuál será su papel, si el de acreedores o el de deudores, en el proceso concursal abierto con la suspensión de pagos.

Con la caída del valor del ladrillo y la consiguiente pérdida de liquidez de Contsa, la situación podría convertirse en un sudoku irresoluble. El propio José Salas evidenció ayer que el proceso será largo al avanzar que “en un año” la empresa podrá empezar a entregar cantidades a cuenta “a los más necesitados”, informa EP.

El de los deudores-acreedores “va a ser un problema importante”, advierte José Luis Gómez, secretario general de la Unión de Consumidores de Andalucía. Gómez, no obstante, puntualiza que los clientes de Contsa, que estuvieron cobrando hasta diciembre elevados intereses (incluso superiores al 30%), tienen un motivo para ser más optimistas que los afectados por el fraude de Fórum y Afinsa: sus bienes inmobiliarios en España, países del Este de Europa y Estados Unidos podrían ser suficientes para afrontar la deuda.