Miércoles, 13 de Febrero de 2008

Los montes españoles, en manos privadas

La mitad de la superficie de España es terreno forestal
y el 70% de estos espacios es de titularidad privada

MARÍA GARCÍA DE LA FUENTE ·13/02/2008 - 22:32h

España sigue siendo un país boscoso. Ya no se puede atravesar la Península de norte a sur de rama en rama, como reza el tópico, pero más de la mitad del territorio español es aún forestal (54,7%) y goza de buena salud. La mayor parte (69,96%), eso sí, está en manos privadas. Los últimos inventarios y el estudio de la patronal del sector forestal ASEMFO, presentado ayer en el Ministerio de Medio Ambiente, constatan el aumento del número de árboles y de la superficie arbolada. "Las masas forestales españoles están suficientemente sanas", afirmó el presidente de la asociación, Miguel Ángel Duralde.

No obstante, no todo terreno forestal es arbolado. Así, sólo el 40,8% de la superficie considerada forestal cuenta con arbolado denso, mientras que un 12% tiene pocos ejemplares y el 46,4% no tiene ningún árbol. Este porcentaje importante de superficie, que alcanza los 9,7 millones de hectáreas desarboladas, no puede someterse a programas de reforestación, ya que son suelos a más de 2.000 metros de altitud, con condiciones poco propicias para las plantaciones, o bien se encuentran, en muchos casos, en manos privadas.

Incendios y urbanismo

Las principales amenazas que padecen los bosques son los incendios y el urbanismo "no controlado y no sostenible", según apuntó la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona. Por eso, de los 187 millones de euros invertidos de media cada año, las cantidades más importantes se destinan a extinción de incendios (unos 70 millones), restauración de ríos y riberas (46) y prevención y restauración de la cubierta vegetal (26).

La protección de las masas forestales es bastante dispar entre las diferentes comunidades autónomas y está directamente relacionada con la titularidad pública o privada de los montes. El 43% de los terrenos forestales está protegido en el conjunto del país, pero en Galicia, por ejemplo, con un 97,7% de bosques de propiedad privada, la protección es de sólo el 18%. En Andalucía, en cambio, con más de un 70% de titularidad pública de sus montes, más de la mitad están protegidos.

Una de las garantías de la gestión forestal sostenible es la certificación, pero en España sólo el 13,27% de la superficie ordenada cuenta con algún tipo de validación. Andalucía encabeza la clasificación del sistema FSC y acapara un 70% de la superficie total española certificada, mientras que Castilla y León, Navarra y País Vasco se han decantado por la autentificación PEFC.

El presidente de la patronal forestal recordó ayer que los bosques fijan el 19% de las emisiones de CO2 de España, mitigan el cambio climático, generan biomasa para su uso como energía limpia y generan empleo. En concreto, más de 60.600 contratos.

Dónde plantar 500 millones de árboles

Los programas electorales del PSOE y el PP recogen la plantación de millones de árboles. La apuesta por la reforestación es cada vez más ambiciosa. Para el 9 de marzo el PP se compromete a plantar 500 millones de árboles en los próximos cuatro años, unos 125 cada año, mientras que el PSOE apuesta por 145 millones, unos 36 millones anuales. En la legislatura que acaba, se han plantado cada año 25 millones de árboles.

La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, consideró ayer "exagerada" y "difícil de alcanzar" la cifra de 500 millones que propone el PP. Por dos razones: la falta de disponibilidad de suelo para ubicarlos, ya que la mayor parte del terreno forestal está en manos privadas y no hay suelo público para tantos árboles, y la alta densidad. "Con 500 millones de árboles, la densidad media estaría un 35% por encima de lo recomendable para la supervivencia y crecimiento", indicó. "Cuando se dice 500 millones de árboles nos referimos a 500.000 hectáreas, y el problema es que en España no hay terreno público sin árboles por esa cantidad", indicó la ministra. Las empresas forestales, por su parte, pidieron ayer que los partidos cumplan sus compromisos de plantar millones de árboles.