Lunes, 8 de Octubre de 2007

El presidente de Costa Rica celebra la victoria del Sí y los perdedores esperan el recuento de votos

EFE ·08/10/2007 - 10:14h

EFE - El presidente costarricense, Oscar Arias (i), emite su voto en San José, durante el referendo que se celebra en Costa Rica para votar Sí o No a un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos. EFE

El presidente de Costa Rica, Oscar Arias, celebró el triunfo del Sí al Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos en el referendo celebrado este domingo mientras los perdedores anunciaron que esperarán al recuento de los votos.

Con el 96 por ciento de las mesas electorales escrutadas, el Sí obtuvo un 51,6 de los votos y el No el 48,3, con un índice de participación del 60 por ciento y una diferencia numérica entre ambas opciones de poco más de 50.000 votos.

"El pueblo ha dicho sí y esa es una voluntad sagrada que como demócrata convencido obedeceré", manifestó Arias en un discurso desde la Casa Presidencial.

"Hoy hemos vuelto a recordar por qué vale la pena vivir en democracia (..) hemos vuelto a demostrarle al mundo que las decisiones más importantes no tienen por qué tomarse bajo el filo de la espada o el fuego de una escopeta, sino en una mesa votación con una equis marcada en una papeleta", dijo el gobernante.

Arias subrayó su completa "confianza" en el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), cuya dirección del proceso "nos impulsa al convencimiento absoluto de que los resultados son el reflejo de la voluntad popular".

"Recibo este resultado con serenidad y humildad como corresponde a un presidente elegido, y que ha hecho del credo democrático el hilo conductor de su vida", añadió.

Los opositores TLC no aceptaron la derrota y advirtieron que vigilarán de cerca el recuento manual de votos que realizará el TSE.

Eugenio Trejos, rector del estatal Instituto Tecnológico y principal líder del "No" en este referendo, declaró que "vamos a hacer un recuento uno por uno de los votos, de cara al pueblo como lo hemos hecho hasta la fecha".

"No se desesperen", dijo Trejos ante un grupo de seguidores, y agregó que "vamos a esperar tranquilos y a fiscalizar el escrutinio de todos y cada uno de los votos, no vamos a permitir que ni uno solo nos sea usurpado".

Por su parte, Ottón Solís, ex candidato presidencial del Partido Acción Ciudadana (PAC), principal fuerza de oposición, declaró a la prensa que "creemos que la institucionalidad se ha violado" y que acudirán al TSE para que lleve a cabo un recuento manual de votos.

Solís explicó que la tregua de los últimos tres días antes del referendo, cuando estaba prohibido hacer campaña, "se ha violado", pues considera que el Gobierno y la prensa "se abogaron a hacer campaña".

La Organización de Estados Americanos (OEA) certificó la transparencia del referendo y pidió que se respete el resultado.

"Lo misión de observación electoral destaca la tranquilidad que caracterizó la participación de la ciudadanía costarricense en el acto electoral de hoy, y hace un llamado a respetar el resultado del referendo", indicó la OEA en un comunicado de prensa.

La OEA desplegó a lo largo de Costa Rica a 80 observadores, entre ellos a su secretario general, José Miguel Insulza.

A este referendo, el primero en la historia de Costa Rica, estaban convocados poco más de 2,6 millones de costarricenses.

El Gobierno costarricense se vio obligado a afrontar este referendo tras agotarse todos los esfuerzos, en medio de una intrincada normativa parlamentaria, para que el Congreso de la República cumpliera con el trámite de ratificarlo o rechazarlo.

Costa Rica y el resto de países centroamericanos (Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua), además de la República Dominicana suscribieron en 2004 un TLC con Estados Unidos que posteriormente debía ser ratificado por los respectivos Congresos o Parlamentos.

Actualmente, ese tratado está vigente en todos los países mencionados, excepto en Costa Rica.

En juego está, además de lo que concierne a Costa Rica, la consolidación del proceso de integración centroamericana y, por tanto, el curso de las negociaciones de una tratado de libre comercio entre la región y la Unión Europea (UE).

La UE ha condicionado su acuerdo con los países centroamericanos a que exista una unión aduanera entre ellos, lo que está en peligro mientras Costa Rica no ratifique el TLC con EEUU.

Aprobado en referendo, al TLC le espera todavía un difícil camino para su entrada en vigencia en Costa Rica, ya que la Asamblea Legislativa debe aprobar 13 leyes para su implementación.