Miércoles, 13 de Febrero de 2008

ARCO abre las puertas en sus nuevos espacios con la calidad como reto

EFE ·13/02/2008 - 16:07h

EFE - El ministro brasileño de Cultura, Gilberto Gil, durante su vista a la Feria Internacional de Arte Contemporáneo (ARCO).

La calidad es uno de los retos que ha adquirido ARCO en su 27 edición, una cita "extraordinaria", en opinión de su directora, Lourdes Fernández, en la que la feria estrena nuevos espacios y nueva distribución en IFEMA.

En un breve acto que contó con la presencia de numerosos medios de comunicación de diferentes países, Lourdes Fernández, acompañada del presidente del Comité Ejecutivo de IFEMA, Luis Eduardo Cortés, presentó la feria, que este año cuenta con Brasil como país invitado y que abrió hoy sus puertas a profesionales y coleccionistas.

Durante la presentación, Cortés aseguró que ARCO, que mañana inaugurarán los Reyes, es un certamen de carácter internacional "que tiene clarísima intención de seguir siéndolo y de seguir estando entre las primeras. Éste es el logro de la presente edición".

A la expectación que cada año despierta la feria, este año se ha unido el estreno de su ubicación en los pabellones 12 y 14 de IFEMA, este último, con dos plantas, lo que ha provocado confusiones entre los primeros visitantes, que han sido muy numerosos y han hecho prever el éxito del certamen.

En los ánimos de los galeristas también está que el éxito llegue a las ventas y, así parece que va a ser, por lo visto en estas primeras horas. Poco a poco han ido apareciendo puntos rojos en las obras cuyos precios, como siempre, recorren un amplio abanico.

Francis Bacon vuelve a ser el autor de una de las obras más cotizadas, con los 23,2 millones de euros que pide la Galería Marlborough por "Man at Washbasin".

En tres millones de euros está valorada la obra de Picasso "Retrato de mujer en un sillón", en la galería barcelonesa Oriol, mientras que la galería suiza Karsten Greve pide por "Concetto Spaziale 1962", de Lucio Fontana, dos millones de euros.

Frente a estos precios, se pueden encontrar obras que parten, incluso, de los 25 euros, que es lo que cuesta la pieza vaciada en yeso de Benjamín Torres titulada "Contenido Neto, 2006", en el espacio de La Caja negra, y "1900+2000" ofrece dibujos a color del francés Ben a 700 euros.

Los galeristas consultados están convencidos de que la crisis económica no afectará a las ventas, pues el mercado del arte ya no es especulativo. Incluso, como indicó a Efe Helga de Alvear, "es un buen momento para comprar, ya que en general el arte no está caro".

"Yo soy coleccionista y, aunque en esta ocasión no tenía pensado comprar, nada más abrir la feria he adquirido cuatro obras", afirmó.

La galerista madrileña se ha mostrado también muy contenta con los nuevos espacios, coincidiendo en ello con Soledad Lorenzo.

"No estamos mezclados con nada. Todo es más limpio, el arte necesita paz y creo que se ha conseguido", ha afirmado Soledad Lorenzo, quien cree que los espacios de la planta de arriba del pabellón 14 no son tan satisfactorios, porque "está todo demasiado mezclado".

Otro de los aspectos que ha gustado a profesionales y coleccionistas es que ya no existe una diferenciación tan radical como antes entre las galerías con arte más actual y las históricas, antes separadas en pabellones diferentes.

Ahora, la distribución es más homogénea y en ella no se da protagonismo especial a ninguna galería.

En un primer pulso a la feria, otra de las ideas que se puede sacar es que, frente a la fotografía, que ya ha consolidado su puesto junto a la pintura o la escultura, el vídeo no aparece como una de las ofertas importantes.

"Es muy difícil introducir el vídeo a los clientes", comentó Efraín Bernal, director de La Fábrica Galería, quien consideró que "la fotografía es el soporte que más se ha consolidado en esta década. Hay mucha oferta y hay que seleccionar lo realmente original".

Las propuestas vistas, en general, son menos arriesgadas que en otras ediciones, quizá porque, ante la incertidumbre del mercado, los galeristas han optado por apuestas más seguras, fáciles de vender.

En este ámbito de venta rápida, aunque a priori no lo pareciera, se encuentra la escultura casi a tamaño real "Fidel zombi", obra de Eugenio Merino que representa al presidente cubano como recién surgido de los muertos, con los ojos que se le salen de las órbitas, vestido con una andrajosa camiseta de fútbol de Cuba.

La obra fue vendida por la galería T20 de Murcia nada más abrir la feria.