Miércoles, 13 de Febrero de 2008

Elegancia y más femineidad que nunca en los diseños de Javier Larrainzar

EFE ·13/02/2008 - 13:15h

EFE - Blusa sin cuello, en seda con estampados teja, a tono con bolso de cocodrilo y remate de piel en falda, diseño de la colección de Javier Larráinzar para la temporada Otoño-Invierno 2008-09 , presentada hoy en la cuarenta y siete edición de la Pasarela Cibeles que se celebra en el recinto ferial de IFEMA.

Prendas multifuncionales y más femeninas que nunca son las que propone el diseñador madrileño Javier Larrainzar para la próxima temporada, en la que los tejidos se ajustan a la silueta con costadillos y cortes estratégicos para dar un toque de elegancia a la mujer.

Larrainzar ha querido que ninguna mujer se quede fuera de sus diseños con una colección de prendas en las que caben todos los estilos y en la que el pantalón se presenta como la prenda estrella, tanto para el día como para la noche.

El diseñador apuesta por la elegancia de la pata de elefante o por el aire chic del pitillo de talle alto para sus pantalones, que ciñen la silueta y resaltan la figura de una mujer más femenina y clásica que nunca.

Javier Larrainzar envuelve a las féminas con prendas cuidadas al detalle en las que dominan las aplicaciones de jaretas, tablas y bordados de pedrería.

Ruptura de la uniformidad en cuanto al color es la nota dominante de su colección para el próximo otoño-invierno, en la que los colores neutros en tonos delicados, como el crudo, y urbanos, como el gris, contrastan con otros más chillones.

Larrainzar tiñe la noche de colores vivos con vestidos de seda, raso y terciopelo, lo que proporciona a sus diseños un toque atrevido a la vez que sofisticado, en una colección que busca la simplicidad, la comodidad y la elegancia de la mujer.

También se atreve con el naranja para los chaquetones de piel, bolsos y vestidos de noche, en los que predominan los colores estridentes como el fucsia, el amarillo chillón, el rojo o el morado, combinados con adornos a la cintura de pedrería y tocados con plumas para el pelo.

Amplios escotes, muchos de ellos palabra de honor, que dejan también al descubierto la espalda en sedas y terciopelos, ya sean lisos o estampados, realzan la figura en vestidos que se ajustan al cuerpo hasta la cintura para coger volumen en el bajo.

Un toque más clásico imprime el diseñador a sus vestidos en oro o plata, con altas sandalias a juego, o las tonalidades del marfil y el negro solas o combinadas.