Miércoles, 13 de Febrero de 2008

Bono dice que el Yak-42 era un vuelo "ilegal" que carecía de instrumentos

El ex ministro de Defensa afirma que el próximo lunes dirá toda lo verdad al juez de la Audiencia Nacional que le ha citado como testigo

PÚBLICO.ES ·13/02/2008 - 13:11h

El ex ministro de Defensa José Bono afirmó hoy que el próximo lunes dirá toda lo verdad al juez de la Audiencia Nacional que le ha citado como testigo en el caso Yak-42 , del que dijo que fue "un vuelo ilegal" que carecía de los instrumentos técnicos y las autorizaciones.

El avión en el que murieron los 62 militares españoles, que se estrelló en Turquía en mayo de 2003, era "un avión que no podía volar", sostuvo Bono en una rueda de prensa ofrecida junto al líder de los socialistas canarios, Juan Fernando López Aguilar.

"Legalmente no podía volar; era un vuelo ilegal. No tenía los instrumentos técnicos exigidos para volar ni tenía las autorizaciones correspondientes para hacerlo", aseguró el ex ministro.

En persona 

Aunque el juez le ha ofrecido al testigo la posibilidad de informar por escrito, José Bono afirmó que él irá a declarar en persona porque creía que "ningún español entendería que no fuese".

Y añadió que como no tiene "nada" que ocultar, "lo mejor" que puede hacer es contestar a las preguntas del juez, el fiscal y los abogados.

"Yo he estado con las familias en el despacho -añadió-: he estado en Trebisonda, lugar del accidente; en el Congreso, en el Senado... ¡cómo no voy a estar en el juzgado si quieren que vaya!".

Tras subrayar la ilegalidad del vuelo en el que murieron los militares españoles, Bono afirmó que el mismo avión de la tragedia ya había sido rechazado por otros países como Noruega.

Aviones chatarra 

También consideró "significativo y triste" que el comandante Ripollés, que murió en ese avión, "mandase un e-mail a un compañero diciéndole: voy a subir a un avión y no sé si llegaré vivo".

Bono asegura que los militares estaban hartos de viajar en aviones basura

Según el ex ministro de Defensa, los militares "estaban hartos" de viajar "en aviones chatarra, en aviones basura", y afirmó que para soldar las ranuras de las puertas de cierre, "que no lo hacían de modo hermético", echaban agua que, al contacto con la temperatura exterior, se solidificaba y cerraba las ranuras.

A juicio de José Bono, el accidente del Yak-42 se debe esclarecer para a los muertos, "pues a los muertos no se les honra con una corona y un tararí en un acto de los caídos", sino con la verdad.

Perjuicio a Trillo 

A la pregunta de si su testimonio perjudicará a Federico Trillo, ministro de Defensa cuando ocurrió el accidente, Bono afirmó: "Yo no soy el fiscal de Trillo, ni el juez, ni el abogado. A mí me han llamado para decir la verdad y les juro que voy a decir todo lo que sé al respecto".

Recordó que cuando se hizo cargo del Ministerio, alguien le dijo que las familias de los militares muertos lo único que querían era dinero, pero luego se dio cuenta de que eso "era rigurosamente falso".

Explicó, además, que en el primer número de la Revista de la Defensa que salió tras el accidente, su editorial contenía un acróstico que revelaba el siguiente mensaje: "El Estado Mayor es el máximo responsable del accidente".

Bono se preguntó por qué se hacían acrósticos con los "cadáveres todavía calientes" y no se denunciaba ante el juez.

Noticias Relacionadas