Miércoles, 13 de Febrero de 2008

Huelga en protesta por la supresión planeada de publicidad en las cadenas públicas francesas

EFE ·13/02/2008 - 11:53h

EFE - Una familia de Montpellier (Francia), observa por televisión el primer discurso de año nuevo del presidente francés, Nicolas Sarkozy, el pasado 31 de diciembre de 2007.

La huelga convocada por los sindicatos del sector audiovisual público de Francia ante el plan gubernamental de suprimir la publicidad en estos medios afectó hoy los informativos de las principales emisoras de Radio France y la cadena France 2.

En lugar de noticias, los oyentes de France Info y France Inter, por ejemplo, podían escuchar un mensaje para explicar que el paro tiene como objetivo obtener "garantías en el marco del proyecto de supresión de la publicidad" en el sector audiovisual público.

En Radio France International (RFI) había música en lugar de los programas informativos habituales, mientras que la televisión France 2 ofreció una serie estadounidense en lugar de su habitual emisión matutina.

Una manifestación "nacional" está convocada para la tarde en París.

Los sindicatos decidieron mantener la convocatoria de huelga, sin precedente desde el desmantelamiento de ORTF en 1974, después de que una reunión ayer en el Elíseo no aliviara sus temores sobre la financiación de los medios públicos cuando se elimine la publicidad.

En rueda de prensa el pasado 8 de enero, la primera formal en Francia desde su llegada al Elíseo en mayo, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, sorprendió al pedir la supresión de la publicidad en las cadenas públicas.

El Elíseo, que indicó que Sarkozy se expresará próximamente sobre la financiación de la medida, confirmó "la regla de compensación euro por euro" de los ingresos publicitarios que se perderán y reiteró que se mantendrá el perímetro de France Televisions.

Pero no hubo ninguna precisión sobre cómo se subsanará la pérdida de ingresos, ni tampoco ninguna cifra, indicó un portavoz de la intersindical.

Se calcula que la medida gubernamental tendrá un coste global de unos 1.200 millones de euros para los medios afectados, entre pérdidas de ingresos y el coste de producción de programas para llenar los espacios.

El Gobierno ha mencionado varias pistas para reemplazar la publicidad como fuente de financiación: una tasa sobre los operadores de telefonía móvil y de internet, o sobre los ingresos publicitarios adicionales que reciban las cadenas privadas.