Lunes, 8 de Octubre de 2007

La Generalitat quiere resucitar la caza con cola

Un decreto pendiente de aprobación regula la captura de aves con pegamento

MANUEL ANSEDE ·08/10/2007 - 00:00h

Un tordo pegado a la liga. SEO

En la imagen arquetípica de la cinegética, los cazadores caminan pertrechados con una escopeta de dos cañones y un perro Spaniel Bretón. Sin embargo, existen otras técnicas de caza mucho más tradicionales y menos conocidas, que han sobrevivido desde la época romana pese al avance de la tecnología.

Una de ellas es la caza con liga, denominada parany en la Comunidad Valenciana y caça amb barraca en Cataluña. En esta modalidad, los cazadores untan las ramas de un árbol con un potente pegamento y esperan a que las aves se posen, para después matarlas de un golpe o estrangulándolas.

La Generalitat catalana podría aprobar en los próximos días un decreto que legalizaría la caza de aves con pegamento, pese a que en 2004 el Tribunal de Justicia de la UE ordenó la prohibición de la caza con parany en la Comunidad Valenciana. Siete asociaciones conservacionistas catalanas han recogido más de 20.000 firmas para evitar la aprobación del decreto. En 2001, las autoridades valencianas permitieron la captura de 430.000 zorzales con este método.

Un atentado no selectivo

"Estamos radicalmente en contra del decreto de la Generalitat, es un atentado no selectivo contra muchos tipos de animales", señala el eurodiputado de Los Verdes David Hammerstein , que ha informado a la Comisión Europea del intento de resucitar la caza con liga.

La delegada de la Sociedad Española de Ornitología (SEO/Birdlife) en Tarragona, Cristina Sánchez, cree que ésta no es una técnica selectiva, por lo que vulnera la directiva europea de conservación de aves silvestres, que prohíbe las capturas inespecíficas. Según Sánchez, entre un 20% y un 44% de las especies que caen en el pegamento están protegidas.

En teoría, los cazadores se quedan con los zorzales y liberan estas especies tras limpiar su plumaje con un disolvente. Sin embargo, la delegada de la SEO denuncia que estas sustancias alteran la estructura de las plumas y reducen su capacidad impermeable, aumentando la mortalidad por hipotermia.

La asociación de cazadores con liga de Valencia , Apaval, defiende "el valor de raigambre helénica que encierra la inocua práctica de este arte de caza". Para su portavoz, Miguel Ángel Bayarri, "el que tiene que ser selectivo es el cazador, no el método".