Martes, 12 de Febrero de 2008

La Ley antitabaco italiana mejora la salud del corazón

Un estudio revela un descenso de los casos del síndrome coronario agudo desde el cambio legislativo

AINHOA IRIBERRI ·12/02/2008 - 20:45h

El Vietato fumare que, desde enero de 2005, cuelga en todos los restaurantes, bares, teatros y cualquier otro lugar público de Italia se tradujo, en tan solo un año, en una mejora cuantificable de la salud de los italianos.

Según un estudio publicado en la última edición de la revista Circulation, la incidencia de síndrome coronario agudo fue un 11,2% menor en las personas entre 35 y 64 años en el año 2005 que la registrada entre 2000 y 2004.

Los investigadores, dirigidos por el epidemiólogo de la clínica ASL-RME Francesco Forastiere, llegaron a esta conclusión tras comparar los registros hospitalarios de los cuatro años previos a la entrada en vigor de la Ley con los del primer año en que estuvo prohibido fumar en Italia.

Según explicó a Público por correo electrónico Forastiere, los resultados no han sorprendido a los autores: “Lo habían previsto modelos matemáticos que tienen la suficiente credibilidad biológica”.

Infarto y angina de pecho

Aunque el término síndrome coronario agudo suene muy lejano, no es más que la denominación médica de la obstrucción brusca de una arteria, algo que se puede manifestar de distintos modos, siendo los más frecuentes la muerte súbita, el infarto agudo de miocardio y la angina de pecho.

En 2005, estas enfermedades causaron 1.123.610 ingresos hospitalarios en España, cifra que disminuyó a 1.078.889 en 2006, año de entrada en vigor de la Ley Antitabaco, aunque aún no se han hecho estudios nacionales sobre estos datos.

Forastiere y sus colaboradores identificaron las tasas de síndrome coronario agudo de las altas hospitalarias y el registro de mortalidad por esta causa y dividieron el análisis en grupos de edad: de 35 a 64 años, de 65 a 74 y de 75 a 84; con el objetivo de medir el impacto de la Ley por grupos de edad.

Los resultados mostraron que los jovenes son los más beneficiados; en el primer grupo, la reducción fue de un 11,2%, frente al 7,9% observado en el segundo y a la nula diferencia entre los más mayores.

La razón, según los investigadores, es que los mayores pasan más tiempo en casa que en el trabajo o en lugares públicos, justo lo contrario que los más jóvenes.

"El efecto beneficioso de dejar el tabaco “se experimenta desde el momento en que se deja”La reducción del porcentaje de fumadores observada en el periodo del estudio (año 2005) fue de 4,4 puntos en hombres (del 34,9% al 30,5%) y de sólo 0,2 puntos en mujeres (del 20,6% al 20,4%).

Para el secretario de la Sociedad Española de Cardiología, Esteban López de Sá, la interpretación es clara: “El que deja de fumar es el fumador pasivo, el que realmente quiere dejarlo. Estas leyes son muy útiles para los no fumadores”.

El cardiólogo subraya que estos datos coinciden con otros realizados en EEUU y algunos más europeos aún no publicados. Aprovecha para recordar que el efecto beneficioso de dejar el tabaco “se experimenta desde el momento en que se deja”.

Aunque es bien conocida la relación del tabaco con el cáncer de pulmón, no lo es tanto su vinculación con las enfermedades cardiovasculares. Los cigarrillos “hacen que se formen coágulos en la sangre, así como que se contraigan las arterias y se reduzca el aporte de oxígeno a los tejidos”, explica López de Sá. Respecto a la reducción del 11% observada en el estudio italiano, el experto cree que aumentará con el tiempo: “El beneficio sobre la aterosclerosis, por ejemplo, se produce más a largo plazo”, concluye.

 Una legislación mucho más restrictiva que la española                           

Al contrario que la mayoría de los países, que aprovecharon el cambio de año para hacer entrar en vigor sus legislaciones antitabaco, Italia esperó varios días tras el inicio de 2005.

El 10 de enero entró en vigor un decreto que sentó muy mal a los fumadores y muy bien a los consumidores pasivos. La Ley antitabaco italiana es mucho más restrictiva que la española, un año posterior.

La principal diferencia reside en los locales de ocio. En Italia sólo se puede fumar en bares y restaurantes con salas acondicionadas específicamente para este fin. Se requiere una modificación específica que ha hecho echarse atrás a la mayoría de locales.

La segunda gran diferencia estriba en las multas, más elevadas que en España. Por último, justo al revés que en España, la ley italiana se ha hecho más restrictiva con el tiempo. En Nápoles, por ejemplo, desde noviembre tampoco se puede consumir tabaco al aire libre cuando hay niños o embarazadas cerca.